31.7.09

Vieja Cepa - Niceto Club-


Dame la mano, cerrá los ojos, vení conmigo

Monos en Bolas abrió el telón de Niceto Club el jueves 23. Pese a las bajas temperaturas, el lugar poco a poco se fue llenando. Gallego, el cantante, no pasó de poner toda su energía para que la gente entre en calor y se prepare para la presentación oficial de “Aventureros del Cemento”, el nuevo disco de Vieja Cepa, la banda mendocina de rock.
El recital no empezó como cualquier otro. En la pantalla gigante apareció un video hecho con enormes toques de humor que mostraba a los integrantes de la banda interpretando a diferentes superhéroes en un supuesto programa televisivo.
Marionetas de la noche fue el primer tema que, junto a un par de globos y saltos de los fanáticos, abrió la noche. Ya con más tranquilidad y menos ansiedad de los ceperos, tocaron Héroes de papel, Vivo el hoy y Saltando al vacío. Para sorpresa de todos, Mal pegado se escuchó con la increíble compañía de Miguelius, haciendo Beat Box (percusión con la boca), y asociándose con la batería dándole un interesante y original matiz.
Continuaron la presentación con De pena y dolor, creando una respuesta del público enérgica. Siguieron con Vuelvo al nido y Aventurero del cemento para darle paso al próximo tema (El gran romántico) que, junto a `Chaco´ García, el baterista de Chancho va, una banda mendocina, lograron crear una gran versión. Cabe destacar la importancia que le da la banda a la percusión presente de diferentes modos y en gran diversidad durante todo el show.
Luego de un breve receso para que los espectadores tomen un respiro después de la asombrosa presentación que hicieron con el `Chaco´, sonaron en versión acústica Espuma de mar y Entre mis copas, junto a un nuevo invitado: Changuito Farías Gómez, el percusionista de Los Piojos.
Átame aferró al público a las bayas y deslumbró con la presencia de Tavo Kupinski de “Los Piojos” . Continuaron con “Veo veo”, el tema mas sensible, con el invitado mas emotivo de la noche, el Chipi de Acero despidiendo a la familia de “ceperos” y haciéndole honor a la firme llamada del publico a unirse a la banda, entre cantitos y abrazos el Chipi Sanchez Carillo hizo sonar ese bajo indestructible para no olvidar el eco de esas cuerdas trepadoras.
“Todos van” y empezaba a anunciarse el final, apareciendo Maikel de “Kapanga” nuevamente desarticulando las guitarras y el increíble Ale sacando chispas de los platillos y que sin dudas se había ganado el mejor papel en el video de presentación.
No podía faltar “Buscando entre las cosas algo mas” y el amague en el cierre del show con “Baldomero y Varela” con el Gallego, de Monos en bolas.
Interesante propuesta dejó la primera aventura "oficial", haciendo desvanecer el desfachatado frío de una noche tan importante.

1.7.09

Entrevista a `Pety´ de Ridimm


Entrevista a `Pety´ de Ridimm
“Suena todo el tiempo reggae en mi casa, el equipo de audio ya no aguanta más”
El cantante y líder de Ridimm, el grupo de Reggae, asegura estar feliz con lo que hace. La banda está preparando sus shows para presentarse el viernes 3 de julio en Chill Out (Ituzaingó) y, al día siguiente en Club Libertad, en el barrio de Berazategui.

Pety tiene 40 años y una hija de 6 que se llama Lara, que canta y baila con él todos los días. Es fanática de los Skatalites, Augustus Pablo, Hugh Mundell, Dancing Mood y las películas de Pixar. Vive en Villa Pueyrredón y cuenta que desde el momento en que se fue a vivir solo “la música no para de sonar”.
Además de su amor incondicional por su única hija, afirma que ama la música desde los 16: “Respiro reggae, me levanto y antes de poner la pava para el mate ya musicalizo la mañana. Suena todo el tiempo reggae en mi casa, el equipo de audio ya no aguanta más”.

¿Cómo te preparás para los próximos shows?
Muy bien, hay una energía constante en la banda. Para cada show preparamos una lista distinta de temas, que abarcan canciones de nuestros cuatro discos, más covers clásicos jamaiquinos que nos gusta tocar en los ensayos.
¿Hay alguna sorpresa?
Siempre hay sorpresas en nuestros shows. Tiene que ver con esas listas de temas que armamos.
¿Algún proyecto nuevo en mente?
Hay muchos temas nuevos que estamos preparando para nuestro próximo disco. Nuevo video, nuevas giras, de todo un poco.
¿Cuándo sale un nuevo disco?
El 10 de julio entramos a estudios para grabar.
¿Estás ansioso?
Hasta el momento logramos sacar un disco nuevo cada dos años. Hay una propuesta de una discográfica, esperemos que salga todo bien.
¿Notás algún cambio en la banda después de sus 13 años de trayectoria?
Hay un crecimiento en lo musical y en lo humano, que es súper importante también. La esencia sigue siendo la misma que desde nuestro comienzo allá en el ´96, solo que estamos más viejos.
¿Cómo es tu relación con los demás integrantes de la banda?
Somos amigos, hermanos, compañeros de ruta. Todos son excelentes personas y apuestan a este proyecto como algo propio. Nos llevamos muy bien.
¿Cuál es la canción que más te gusta?
"Un camino positivo" que está en nuestro primer CD.
¿Qué es lo que más deseas?
Deseo que haya amor, todo el tiempo. El amor es lo mejor que hay.
¿Qué le dirías a toda la gente que los sigue?
Les daría un GRACIAS enorme. Por el aguante, por el respeto, por el amor que nos brindan en cada show y en cada momento.

19.6.09

Entrevista a Juan Subirá


Entrevista a Juan Subirá
“No me separé de Bersuit Vergarabat”
El tecladista de la banda de rock liderada por Gustavo Cordera presenta “Fisura expuesta”, su primer disco como solista. Desmiente su separación de La Bersuit y, además, cuenta la felicidad que le trajo su nuevo proyecto y lo cómodo que se siente trabajando junto a Federico Lima, miembro de la banda Miss Wichita.

Hace 38 años nació en Lanús y en la actualidad vive con su pareja y sus dos hijos. Juan Subirá, tecladista de Bersuit Vergarabat, presenta Fisura expuesta, su primer proyecto como solista. Andrés Calamaro, Gustavo Cordera y Palo Pandolfo son algunos de los intérpretes que lo acompañan en las trece canciones que tiene el disco.
Subirá se presentó el 10 y el 17 de junio, a las 20:30 horas, en la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), junto a Federico Lima, alias `Socio´, ex cantante de Loop Lazacano y actual miembro de Miss Wichita. Para los que no pudieron ir, el 24 de este mes tienen una última oportunidad de presenciar la despedida del ciclo “Sonidos Rioplatenses”, a la misma hora y en el mismo lugar. “La verdad es que el teatro está muy lindo y suena bien. Quizá es un poco osado hacer un ciclo pero opté por asumir ese riesgo. A parte `Fede´ es un artista genial”, cuenta el cantautor.

¿Cómo te sentís cumpliendo el rol de solista?
La verdad que no me siento solo pese a estar encarando un proyecto solista. Actualmente estoy trabajando con un grupo de muchachos muy copados y muy buenos músicos. Ojalá se convierta en un proyecto sólido todo esto.
¿Qué pasó con Bersuit Vergarabat?
No pasó nada. No me separé de Bersuit Vergarabat. Los que dijeron eso, se equivocaron. Salvo que yo no me haya enterado.
“Fisura expuesta”, tu primer álbum solista. ¿Podés describirlo?
Es un disco de contenido pesado, con temas de carácter muy obscuro y con un poco de espíritu tanguero.
Pero, ¿es rock?
Sí, aún así suena a rock y creo que es un buen nombre por que resume bien la onda del disco.
¿Cómo viviste la grabación?
Muy relajado y tranquilo por suerte. Tanto los instrumentistas como los cantantes hicieron su aporte estético con mucho cariño y lograron enriquecer cada canción.
¿Quedó algún tema afuera?
Sí, “Berretín de Cantor”. Es una milonga que grabó mi gran amigo Ariel Prat. Lamenté mucho sacarla pero me pareció lo mejor.
¿Cómo encarás tu vida de ahora en más?
Desde que tuve a mis hijos, mi vida cambió. No me quejo, disfruté tremendamente aquellos tiempos y ahora disfruto el momento actual con los nuevos sabores que me regaló la vida. Intento pasarla bien y hacer lo que me gusta. Dedicarme a la música, a leer y a viajar. De ahora en adelante: ¡Ánimo para vivir, algo para vivir!

9.6.09

Del secundario al escenario

Desde Sui Generis hasta otros grupos que todavía no lograron llegar a ser famosos
Del secundario al escenario
Un recorrido por la historia de bandas argentinas de rock que se formaron durante el colegio secundario. Su trayectoria a lo largo de los años, con testimonios de los propios músicos sobre su desempeño y crecimiento.

A partir de los años ´70 los colegios secundarios se transforman en la cuna de distintos grupos de rock integrados por los estudiantes. Muchos se disuelven antes de conseguir prosperar en el ámbito musical, pero otros lo siguen intentando, y algunos, hasta han logrado pisar los escenarios más reconocidos del país.

“Es larga la carretera cuando uno mira atrás”
El caso más conocido es el de Sui Generis (del latín: único en su especie), la banda que se formó en 1969 en el colegio Dámaso Centeno, en el barrio de Caballito. Mientras cursaban sus estudios secundarios, Charly García, Carlos Alberto “Nito” Mestre, Carlos Piegari, Alberto Rodríguez, Juan Carlos Bellia y Alejandro Correa formaron el grupo que, años más tarde, terminaría siendo un dúo.
En su primera exposición ante el público sólo se presentaron García y Mestre. “Pensamos que era el final de un sueño, pero estábamos obligados a subir al escenario. Entonces juntamos coraje y salimos, él con la guitarra criolla y yo con mi flautita. Estaba muerto de miedo, pero Charly me daba ánimo. No sé cómo, pero a la gente le encantó”, aseguró Nito al finalizar el recital.
Sui Generis decide separarse y se despide un día de primavera de 1975 con un show en el estadio Luna Park, al cual asistieron 30 mil personas. Luego se grabaron los álbumes “Adiós Sui Géneris I, II y III”.
El dúo reapareció en el Estadio de Boca Juniors el 7 de diciembre de 2000 y sorprendió al público tocando más de 40 temas y compartiendo el escenario junto a Fito Páez, León Gieco, Mercedes Sosa y Pedro Aznar. Un mes después se presentaron en Parque Sarmiento y 150 mil personas estuvieron presentes.
"Me gustaría que Sui Generis volviera pero sólo si Charly se pone bien. No me gusta hablar mal de él porque lo quiero muchísimo pero todo el mundo sabe que no está pasando un buen momento", señaló Nito Mestre en una entrevista para Clarín.

“Es que sin vos a mi canción le falta el alma”
El Bordo surge de un grupo de egresados del colegio Carlos Pellegrini, en el barrio porteño de Caballito. En 1998 tocaron por primera vez en un cumpleaños y, Alejandro Kurz, encargado de la voz y la guitarra, Pablo Spivak del bajo, Miguel Soifer, de la percusión y Mariano Botti, el manager, ya formaban parte de la banda. Su nombre nace gracias a un amigo de los chicos, el cumpleañero, que puso en sus invitaciones que iba a tocar “El Bordo”, haciendo referencia al vino “Bordolino”.
A fin de año se subieron al escenario de La Colorada, un bar de Caballito. Al año siguiente se incorporó Leo Kohon en la armónica y, junto a él, realizaron su primera gira por la Costa Atlántica. Meses después, concretaron la grabación del primer demo: "Paso a paso". En el 2002, luego de integrar a Ezequiel Puga, encargado de la percusión, llegó el primer disco: "Carnaval de las heridas".
Iniciaron el 2004 con la suma al equipo de Diego, el hermano del cantante y con un nuevo disco, que según algunos fanáticos es el mejor: "Un grito en el viento”. Al poco tiempo lanzaron "En la vereda de enfrente” con el mismo éxito y, al mismo tiempo, se une a la banda Pablo Fortuna, actual saxofonista. El 7 de octubre de 2006 cumplieron su primer sueño: llenaron el estadio Obras con el fin de presentar su tercer disco. La banda, conformada por músicos de entre 22 y 25 años, se caracteriza por hacer de sus shows, encuentros inolvidables, en los que no hace falta conocer las canciones para disfrutar, sino escuchar la dulce melodía que logran entonar y unirse a la buena onda que le ponen recital tras recital.
Ezequiel Puga dejó la banda y al poco tiempo salió “Yacanto”, el CD más actual, que trajo consigo su presentación en el Estadio Auxiliar de Ferro. Y llegaron los 10 años en el Estadio Auxiliar de Argentinos Juniors, con muchísimos invitados y una cantidad de fans impresionante. Sumado a la fuerte carga que poseen sus letras sobre la situación social del país, es considerada una de las bandas con mayor crecimiento y repercusión en los últimos años. Definitivamente, El Bordo está dando pasos descomunales y está logrando meterse en la escena grande del rock nacional. Sin embargo, los integrantes mantienen el mismo perfil bajo que cuando empezaron. “Es importante mantener los pies sobre la tierra siempre. Los queremos mucho y agradecemos a cada uno de los que hacen posible nuestro sueño día a día”, dice `Migue´.

“Dibujando en la pared la estrategia de la vida”
Vieja Cepa surge en 1994 en la ciudad de General Alvear, ubicada al sureste de la provincia de Mendoza. Compañeros de la Escuela Técnica 4-113 empezaron a experimentar sus primeras melodías en “La cueva”, la sala de ensayo. Con 17 años, Alejandro Iturbe como baterista, Roberto Carrillo, como bajista y Armando Álvarez en la guitarra le dieron vida a Resistencia, la banda que diez años después cambió de nombre refiriéndose a su provincia de origen: Vieja por los años y Cepa por la planta de la vid que afronta muchas condiciones climáticas.
Meses más tarde se incorporaron Mauro Salinas, quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Gabriel Iturbe, quien sería la futura voz del grupo. A finales de 2001, el baterista reunió al grupo con la idea de grabar un demo, y así lo hicieron. Se llamó “De eso se trata” y salió a principios de 2002. Para sorpresa de todos los integrantes, el CD trajo muchas respuestas de la gente, de tal forma que el material pasó por rincones inesperados, llegando de mano en mano por amigos y seguidores a distintas ciudades de Mendoza y a las provincias cercanas.
En diciembre del mismo año el grupo decidió concebir su primer disco el cual llamaron “Que no te gane el olvido” queriendo demostrar que más allá de todo, el olvido no es la victoria para nadie. A mediados de 2004, la banda se trasladó al barrio de Floresta, Capital Federal, y compusieron “Todos van”. Al poco tiempo salió a la venta su último CD: “Aventureros del Cemento”.
“La vida se afronta día a día viviendo cada momento como si fuera el último. Nosotros somos trabajadores de la música, nunca pensamos en la fama si no en que cada vez que salgamos a un escenario dejemos todo. El éxito es una consecuencia de los actos de una banda de rock pero creo que se seguiría con el mismo planteo que hasta hoy: hacer música y disfrutar tocándola”, expresa el baterista.

“No da para más”
Un ejemplo de una banda under es Parapipou, que se creó cuando Leandro Ledesma, con la batería, y Julián Chacón, con el bajo, estaban de vacaciones en Necochea y tenían ganas de formar un conjunto musical. Luego de muchas charlas, volvieron a Buenos Aires y convocaron a Sebastián Poti, uno de sus compañeros del colegio Dámaso Centeno, del barrio de Caballito, para que se encargara de la guitarra, a Mauro Delbón como cantante y a su hermano Rodrigo a cargo del charango y del clarinete.
En el 2007, su último año de secundario, vivieron entre recitales y presentaciones. Luego se sumó Leandro Darqui quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Matías Escapelleti, del saxo. “Conseguimos una sala que alquilábamos por mes con otra banda. Una de las mejores cosas que nos pasaron. Estaba hecha pedazos pero tenía una magia impresionante, no sé si buena o mala”, cuenta el bajista.
Poti cuenta que les cuesta mucho conectarse con gente de otros ámbitos, “que una persona que no te conoce escuche tu música, le guste y te vaya a ver, es todo un gran procedimiento”. La primera presentación en público fue el 29 de junio de 2007, en un bar de Palermo, junto con La Gran Maula. A partir de ahí, comenzaron a tocar en diversos lugares y, en la actualidad, continúan produciendo canciones con el fin de crecer y llegar a cumplir el sueño de ser famosos.

8.6.09

Entrevista a Gustavo Noriega


Entrevista a Gustavo Noriega
“Lo último que quisiera en mi vida es ser Roberto Pettinato”
El panelista de “Duro de Almorzar” es multifacético: columnista en Canal 13, conduce “El Amante TV” en Canal (á), es crítico cinematográfico, participa en “La Cornisa, el programa de Luis Majul de La Red, escribe en Crítica de la Argentina sobre fútbol y televisión, dirige la revista de cine “El Amante” y, hace 18 años, tiene una escuela de cine en Lavalle y Ayacucho, donde es director y docente.

Su sueño es vivir en Londres. Es escorpiano, licenciado en Ciencias Biológicas, crítico de cine y, desde hace cinco años, panelista de televisión. Tiene 52 años, un hijo de 15, dos hermanas y un hermano que murió de cáncer de pulmón. Dice que tiene fobia social, que no sabe manejar y se jacta de su buen carácter. Pero es muy holgazán: “Siempre dejo para mañana lo que puedo hacer hoy.” Se separó de la madre de su hijo Francisco en el ´99 y ahora está casado con Mariela, una acuariana de 37 años, “que maneja y me maneja”. Gustavo Noriega vive en Boedo junto a su esposa. Es ella quien se encarga de administrar “El Amante/Escuela” y la revista mensual que “sobrevive hace 18 años”.
Ahora está filmando la tercera temporada de “El Amante TV”, que saldrá al aire en julio por Canal (á). Se trata de programas de media hora en donde está presente la mayor cantidad de redactores posibles de la revista. La temporada tiene trece capítulos y cada uno se basa en una película distinta. “Somos tres amigos que nos juntamos en una casa, pedimos pizza y comentamos sobre las imágenes”, cuenta Noriega.
El panelista de Duro de Almorzar egresó en 1982 de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Cuenta que le gustaba mucho estudiar las materias, y cuando se recibió empezó a trabajar en procesamientos de censos y encuestas. “Siete años más tarde, entré al INDEC y después de trabajar allí por mucho tiempo, tuve dos opciones: seguir en ese lugar o integrar un programa de televisión.” Renunció al INDEC en 2004 y ese año tuvo su primera exposición pública en Indomables.


¿Cómo fue estar en un estudio de televisión por primera vez?
Fue shockeante. Me habían dicho que no iba a estar todos los días en el programa, sólo dos veces por semana. Yo estaba tranquilo. Volví un domingo de vacaciones y ese día me llamó Diego Gvirtz, el productor, para decirme que vaya al día siguiente al estudio aunque no salga al aire, sólo para ponerme canchero. Y fui. Llegué una hora antes y alguien me preguntó si tenía algo para decir sobre el suicidio de la mujer de Pipo Cipolatti. Les dije que sí.

¿Y qué pasó?
Me pidieron que me ponga un traje y me mandaron a un camarín. Golpeé la puerta y me abrieron Guillermo Pardini y el Chavo Fucks. Yo no entendía nada. En el tercer bloque me agarraron y me pusieron al aire. Me acuerdo que lo primero que hice fue criticar a Jorge Rial.

¿Tuvo alguna repercusión tu comentario?
Salí del canal, me tomé un taxi y llegué a mi casa. Mi mujer me abrió la puerta y, sin saludarme, me dijo: “Rial estuvo hablando mal de vos en su programa”. Un buen comienzo.


La otra cara de Gustavo Noriega


¿Cómo manejás tu fobia social con la exposición pública permanente?
Hay una cosa rara de mi personalidad. La exposición pública no me afecta. Cuando tenía 24 años daba clases, me encantaba. Tenía a treinta personas enfrente y era histriónico, hacía chistes. Pero era muy tímido en el cara a cara, enfermizamente tímido. Había cosas que no podía hacer y una de esas era hablar con alguien que no conozco o conozco poco.

¿Cuándo te diste cuenta que re resultaba difícil interactuar con los demás?
Cuando tenía 19 años. Trabajaba en una librería de empleado. Mi jefe me pedía que llamara a una editorial y no le podía decir que no. Entonces, hacía como que llamaba y después le decía que no me podía comunicar. También me daba mucha vergüenza ir a cortarme el pelo, no iba nunca. La relación con el peluquero me parecía demasiado íntima.

Entonces si no ibas a la peluquería, tenías el pelo larguísimo. ¿Cómo hacías?
Me cortaba el pelo dos veces por año. El día que decidía ir al peluquero pasaba por las puertas de las peluquerías y seguía de largo. En una me parecía que había mucha gente, en otra, poca.
Pese a su timidez, el panelista no se priva de nada y, mientras responde las preguntas, desmenuza una pechuga de pollo con las manos. Para comer la ensalada sólo usa el tenedor pero si se le está por caer algún pedazo de lechuga, el dedo es la mejor ayuda.


¿Duro de Domar o Duro de Almorzar?


¿Qué opinás de Fabio Alberti?
La relación con Fabio es muy buena y, la verdad, es todo lo contrario de Roberto Pettinato. Fabio es un tipo súper trabajador: es el primero que llega al canal, trabaja tiempo extra, prepara todo y lo más importante es que está con nosotros al mismo nivel. Roberto es muy estrella, tiene algo mágico, en algún sentido es mucho más atractivo, pero te cansa.
¿Te gustaría ser Roberto Pettinato?
Lo último que quisiera ser en mi vida es ser Roberto Pettinato. Veo que tiene un talento superior y que está en otra categoría, pero llevar adelante la vida de `Petti´ debe ser terrible: es la persona más depresiva que conocí en mi vida.

¿Encontrás alguna diferencia entre el programa de antes y el actual?
Lo más grave es el cambio de horario. No sabemos hacer un programa para la gente que está al mediodía en su casa. Los que nos veían antes, ahora no tienen tiempo de verlo. Sinceramente no conozco a nadie que nos mire.

¿Te gusta “Un mundo perfecto”, el nuevo programa de Pettinato?
Siempre dije que lo que más le gusta a `Petti´ no es lo mejor que hace. Él es muy bueno interactuando con otros y cuando estaba con nosotros, le dábamos pie todo el tiempo. Ahora que está solo piensa que sus monólogos son geniales y a mí no me gustan.

¿Estás contento con lo que sos?
Sí. En general, lo que quiero es que el tiempo se detenga y quede todo así. Trabajo en un programa que me divierte. Hago radio con Luis Majul: me llama y hablo de cine. Escribo sobre fútbol y televisión en Crítica de la Argentina. Sólo me gustaría hacer un poco más de radio o tener un programa propio. ¿Es mucho pedir?

26.5.09

La Covacha - Teatro de Colegiales-


Después de unos pocos temas de Los Ravioles, una banda de la localidad bonaerense de San Martín, La Covacha se presentó frente a cientos de fans el domingo 24 de mayo en el Teatro de Colegiales. Fue una verdadera fiesta de corazón para los covacheros: durante el show se grabó un CD y un DVD.
A las nueve y media de la noche empezó a sonar “Venir andando”, un tema original de “Por el mismo camino”, el segundo disco de la banda. El público se abalanzó hacia el escenario, cayeron incontables papeles y globos desde el primer piso y dos banderas colgaban de los palcos: una de la familia covachera y otra con la famosa frase “Ni olvido ni perdón”.
Luego de tocar “Presagios”, una de las canciones del primer disco (Detrás del cielo), Salvador Tiranti, el cantante, más conocido como `Salva´, saludó a su gente, los cuales no pudieron aguantar las ganas de empezar a entonar las conocidas estrofas de “Corre corre”. Sentimientos de euforia por parte de los seguidores de siempre, mezclados con los de asombro, de los que iban por primera vez, inundaban el Teatro de Colegiales.
Combinaron temas de todos los discos: “El sueño no tiene color”, “Cuando tú no estás” y “Sin más” y “Milagro”, todavía no estrenados. “Sacudirán” sacudió al público llamativamente, pero luego de los aplausos, comenzó “La trampa” seguida de “Vamos” y de “Dicen los que saben”, que contrariamente calmaron esa gran emoción, al ser canciones inéditas.
Artistas como Pablo Spivak, bajista de El bordo, y el `Mono´ de Kapanga, hicieron del recital un verdadero show. Luego del intervalo sonó “Preso de vos”, otro tema nuevo, aunque tampoco podían faltar los clásicos “Frenesí” y “Ganando nomás” de su primer disco. Y así siguieron presentando las canciones inéditas cuando tocaron “A dónde te irás” y “De la esquina” que hicieron que sea para todos los presentes una noche inolvidable.
`Salva´, antes de entonar las melodías de “Me pongo la diez”, compartió con el público el sueño que los integrantes de la banda tenían: que Maradona escuche ese tema. Y así fue, lo escuchó y, como si eso fuera poco, les mandó una remera firmada. Sebastián Fernández, el guitarrista, la llevó puesta durante toda la canción. La situación conmovió al público de una manera impresionante haciendo que los mismos continúen cantando “Apago la luz”, a pesar de que ya se había cerrado el telón. Para sorpresa de todos, el escenario se volvió a iluminar dándole el gusto a la gente: La Covacha entonó las mismas estrofas de la canción que estaban coreando los fans.
“Por el mismo camino venimos andando, y por detrás del cielo vamos llegando. Lo que diga la gente no me interesa, yo voy a La Covacha de la cabeza”, así se despidió su fiel público de la banda de Quilmes.


Un dulce encuentro


El bordo se presentó el sábado 21 a pocas cuadras del Abasto, en Ciudad Cultural Konex. Desde muy temprano esperaron los fans ansiosos por saber con qué los sorprendería la banda esta vez. A las 18:25 se empezó a escuchar desde la puerta la prueba de sonido: “El silencio del caos infernal” y “Tesoro”.
A las 20 abrieron las puertas del predio y, minutos después, se empezó a percibir el famoso canto que entonan los fans recital tras recital: “el bordo baila su rock and roll.” Ahora sí, a las 21 se oscureció el campo y empezó a sonar una melodía sinfónica: apareció Pablo Spivak (bajo), luego Diego Kurz (guitarra y coros) y, el tan esperado, Ale Kurz (voz y guitarra). Segundos más tarde ingresaron Leo Kohon (armónica) y Miguel Soifer (batería y percusión).
“Soñando despierto” fue el primer tema que cantó Ale, con una remera de la banda inglesa The Who, y enseguida se escucharon los acordes de “De tanto en tanto”. El cantante saludó al público bordolino con su clásico “Buenas noches”, y no dio tiempo a responder que empezó a tocar “A mi favor” y luego “No quiero” y “Así” con el sonido peculiar de la armónica de Leo.
“Donde voy”, “Puerto escondido” y “Silbando una ilusión” hicieron que la noche sea inolvidable para todos los fanáticos que siguen a la banda hace diez años. “Te devoran” comenzó con el sonido de un chelo a cargo de Pablo García y, cuando la canción terminó, el cantante agradeció al público y manifestó lo felices que estaban por tocar en Ciudad Cultural Konex.
Para sorpresa de todos, luego de cuarenta minutos de empezar el show, la banda le hizo un homenaje al vocalista y líder de Los gardelitos, Korneta Suárez, fallecido hace cuatro años, dedicándole “Guitarra y canción”. Luego de una ovación de aplausos siguió “Guerreros del viento” que fue dedicada a Mariano Varela quien, según explicó el cantante de El Bordo, esta pasando un mal momento.
Con “Jazz barrial” y la ayuda de una trompeta y un saxofón a cargo de Tropi y Leopoldo, la noche se volvió a levantar. Sonó “Volando” y “Noche extraña” y luego, junto al charango de Juancito de la banda JPA, se escuchó “Tesoro”. El Bordo eligió tocar “El silencio del caos infernal” en versión acústica y, al terminar, el cantante le dijo al público que cuando tocan una canción tranquila los quieren matar, por eso siguió con “La banda”, “El grito” y “Chapita”, junto al trío Los chapitas. Luego “El día no me avisó” y “La patada” dieron pie a un intervalo.
Ale Kurz volvió con una remera de Juan Carlos Pelotudo, un personaje de Capusotto, y entonó “Volviendo el sol” y “El regreso”. Apareció el “Mono” de Kapanga y cantó, junto a la banda, “Blues de matanga”, uno de los temas del disco Carnaval de las heridas. Después sonó “En la vereda” y para finalizar, luego de dos horas de rock, la canción que no puede faltar en ningún recital: “Los perdidos”, con ayuda del Negro Puga (ex integrante de la banda).
El bordo estará tocando el 9 de abril en “Circus”, San Justo, el 18 en “Balón Rojo”, Escobar, y el 1º de mayo en “Salón Sur”, Boedo. Ojo, esta banda se caracteriza por dar sorpresas constantemente y se dice que el fin de semana próximo estarán tocando en La reina, barrio porteño de Flores, así que estén atentos.


27.5.08

Aquella extraña dama

En la esquina de Lafuente y Directorio, en el barrio de Flores, hay una casa de dos pisos arruinada por la humedad. Tiene un balcón que da a la calle con una baranda totalmente corroída por el óxido y las paredes agrietadas por la lluvia. La puerta de entrada es de chapa, le falta la manija y no tiene timbre. Al lado, hay un quiosco que cambia de dueño muy seguido debido a los robos constantes. Enfrente, un salón de fiestas infantiles que está allí hace más de una década.
Los vecinos cuentan que hace diez años Sara vivía con su esposo José, pero hace nueve que la mujer se quedó viuda. Desde ese día, no abandona la casa por ningún motivo. Nunca la vieron salir a comprar. Al parecer, no tiene familia ni conocidos, o por lo menos eso es lo que se comenta en el barrio. Lo único que se sabe es que desde el día de la muerte de su marido, sale al balcón en cualquier momento del día vestida con un camisón azul oscuro a cantar siempre la misma canción. Los hierros descascarados son su única compañía.
“Nunca me dirigió una palabra, pero el otro día la anciana salió al balcón y yo la estaba observando. Me vio y corrí repentinamente la vista. Me chistó. Me dijo que no la mire por si se le caían los dientes”, relató riendo el dueño del salón de fiestas. También comentó que no le molesta que cante y que, para él, es "una pobre mujer que no tiene otra cosa más importante que hacer en su vida".
Se dice que el vecino de la casa de al lado se mudó porque no podía escuchar más esa canción a toda hora, y que un día llamó a la policía pero que no hicieron nada. Cuando alguien le golpea la puerta, ella se asoma sigilosamente a través de un cortinado de hilachas y se fija quién es. Pero nunca atiende. Nunca habla con nadie.
Sin embargo, hace un mes alguien llegó hasta allí y ella le abrió. Entraron rápidamente a la casa. Tres horas después, Sara despidió a la invitada y un vecino irrumpió repentinamente para hablar con la misteriosa visitante. Le preguntó qué relación la unía con la anciana. Después de un silencio inexplicable, aquella dama le cuenta al vecino que son amigas de toda la vida y que la viene a visitar todos los aniversarios de la muerte de José. No quiso revelar nada más, subió al auto y arrancó súbitamente. Después de ese día, todo siguió igual. Hoy todavía no salió, es posible que la lluvia le impida entonar su melodía.

21.5.08

Ahogo

Te pasa algo y no sabés cómo decirlo. Tenés un nudo en la garganta y no sabés si tragarlo o escupirlo. Te duele el pecho y no sabés si respirar hondo o dejar de respirar. Cuesta, yo sé que cuesta, pero sin embargo lo intento. Duele, también lo sé. Sin embargo me aguanto. ¿Por qué la vida será tan dura? ¿Por qué sufren los más buenos? ¿Por qué se van los que se tienen que quedar? ¿Por qué duele tanto la partida de alguien? Tantas preguntas que no entran en mi cabeza son las que me abomban todos los santos días. Quiero gritar, pero tengo miedo de gritar muy fuerte. Quiero romper todo, pero no creo que esa sea la mejor solución. Y sigue doliendo, sí. Y más duele cuando ves a esa persona que se le cae una lágrima y no sabés si abrazarla o decirle que se deje de joder, que ya todo va a pasar. Y tampoco quiero decirle eso, no quiero mentirle. Mientrás tanto sigo acá, sin ninguna respuesta, pero con mucha esperanza por lo que se viene y con mucha bronca por los demás, sí esos que no te llevan el apunte, que se hacen llamar familia. No sé cómo terminará todo esto.

En búsqueda de la esperanza


No tuve más remedio que subirme a ese barco. No sabía hacia dónde se dirigía, pero lo que sí sabía era que era la única solución a mi problema. Tuve miedo, lo acepto. Me sentí muy solo en ese viaje, nadie me podía ver, pero pese a toda la angustia que sentía, seguí adelante.
Pasaron veintisiete horas y, por fin, el barco atracó. Fui uno de los primero en bajar. Me quedé sentado a poca distancia del muelle como si nada, para pasar desapercibido. No sabía dónde estaba. Hablaban en un idioma rarísimo, en el cual mezclaban palabras con gestos y aplausos. Noté un clima tenso, algunos corrían y se tiraban al mar, otros se abrazaban. Pensé que se acercaba un terremoto, pero me equivoqué.
En tres segundos escuché bombas y gritos. Se acercó a mí un hombre llorando, me agarró de la mano y me llevó a una especie de galpón. Ahí estaba lleno de personas cargando armas y ametralladoras. Me pusieron un arma sobre los brazos y me dieron como cien balas. No me quedaba otra opción, tenía que luchar contra personas que no sabía ni quiénes eran.
Llegó el momento y yo estaba muy nervioso. Nunca había tenido un arma tan poderosa como esa en mi vida. Empecé a disparara, pero por suerte no llegué a matar a nadie o eso fue lo que yo quería pensar. A mi nadie me apuntó, es muy probable que los contrarios se hayan dado cuenta de que yo no optaba por la guerra.
Siento que me equivoqué, jamás tendría que haber agarrado el rifle ese. No tenía porqué matar a nadie, ni defender a ese país que para mí era desconocido.
Dos días después volví a subirme a ese barco, preferí la condena que en mi país me había ganado. Luego de casi veintiocho horas llegué, y miles de policías me estaban esperando. Nunca más pude volver a ver la luz del sol.

25.4.08

Angustia

Hay veces que cuando una persona esta mal, se desahoga con otra persona. Capaz no espera respuesta ni solución, solo quiere que lo escuchen. Pero eso no pasa siempre.
Pese a todo, hoy el que tiene un problema sos vos, y yo, que soy la que lo escucho, no me puedo quedar con los brazos cruzados.
Sos el sostén que mantiene firme mi vida y mis proyectos, mi futuro y mi objetivo. Ese sostén que hoy tiembla, ese que no sabe como mantenerse estrecho. Yo necesito de ese sostén, como también necesito de vos. Quiero que estés bien y se me hace imposible ayudarte si estás pensando todo el tiempo en negativo.
Me dijeron una vez que en la vida van a existir mil cosas que me van a impedir seguir adelante, que me van a lastimar y que van a molestar poniéndose en el medio de mi camino, pero no queda otra que vivirlas, cueste lo que cueste.
Siempre después de eso malo, te viene algo bueno. Y después de eso bueno te viene algo malo, es algo totalmente constante como un círculo vicioso o como una cadena. Siempre fue así. Por eso no queda otra que, antes de empezar a vivir esta etapa de nuestras vidas que es de cambios, aceptarlo y saber que muchas veces la vida va a ser nuestra primera enemiga.
La vida es un regalo de Dios, y no es fácil ganársela. Porque si te ponés a pensar, Dios no cobra por cada vida que pone en la Tierra. Él sólo nos pone en el medio de un bosque, está en vos que sendero elegís. Podés tomar el más corto, ese que no te va a hacer sufrir ni transpirar y que vas a tener el corazón intacto como el de ese joven de la historia que una vez te conté, o podés agarrar el camino más largo, que te va a hacer sufrir pero que va a darte sus recompensas, que te va a dejar el corazón con marcas como el viejito pero a la vez con una sonrisa imborrable.
La vida no es fácil y lo dice todo el mundo. Pase lo que pase hay que aprender a tomarle la mano y aprender cuál es la manera para que el camino más largo nos sea lo más ameno posible.
Prometo transitar de la mano con vos por ese camino, y que cuando vos te tropieces pueda levantarte, como también cuando yo me caiga vos también lo hagas. Porque juntos nos vamos a dar la fuerza que necesitamos. Porque como dice la canción “el amor es mas fuerte” y le gana a todas las piedras, injusticias y maldades que la vida nos brinda. Dicen que el dicho “tarde pero seguro” es verdad. Ya vamos a ser felices y vamos a darnos cuenta que todo lo que vivimos en ese sendero que nos hizo sufrir dio sus frutos.

Mamá


Muchas veces me puse a pensar que a nadie le importo. Pero cuando lo pensé por segunda vez, me di cuenta que desde el primer momento en el que vine al mundo tengo una persona a la cual hice feliz durante 9 meses sin necesidad de la presencia física, con el sólo hecho de saber que estaba creándome dentro de su panza, es una razón suficiente para hacer feliz a una persona, y para que esa persona se cuide a sí misma para que yo salga al mundo de la manera más normal posible. Y ahí es donde empiezan las cosas a las cuales yo no les di importancia casi nunca. Porque desde el primer momento que nací, llegue a casa y ya tenía donde dormir, tenía la ropita lista elegida personalmente por ella, nunca me faltó la comida, siempre con un simple llanto era suficiente para conseguir lo que quería y muy pocas veces me dijo que no, sin importar la hora, sin importar el lugar. Siempre estuve en sus brazos y lista para recibir todo su cariño y amor, ese amor de una persona feliz por mi llegada. Y a medida que fui creciendo todo ese amor y cariño sigue siendo incondicional, irremplazable, toda la educación que fui recibiendo y los límites que me fue poniendo son parte de la manera que quiere que yo llegue a ser la mejor persona posible.
Fui siendo conciente de mis actos, me fui haciendo más independiente, y simplemente la necesitaba nada más que para que me cocine, me de plata y me de permiso para salir. Pero yo no le doy el lugar privilegiado que se merece esa persona. Quizá tomó decisiones equivocadas pero es la manera que eligió para educarme, porque así como yo tengo una persona que me guía en mi niñez, ella no tiene un manualcito ni una persona que le diga como tiene que cuidarme, como tiene que educarme, como tiene que encaminarme. Lo hace con amor, como lo siente que es mejor.
Y así como yo pretendo que entienda mis problemas debería entender que por ahí viene con un mal día, porque puede ser la persona máas dulce del mundo conmigo, pero tiene una vida, no se termina con mi nacimiento, sigue viviendo, y además de tener su cabeza pensando en lo que hago yo, simplemente llega a casa y lo mejor que le puede pasar es recibir parte de todo el cariño que me dio para olvidarse de su mal día y yo no tengo mejor manera de agradecérselo que con un malhumor típico de adolescente.
Desde que nací me enseñó que tenía que decir la verdad, que tenía que ser buena con los demás y que no tenga miedo de decir lo que sentía. También me enseñó que las cosas del suelo no se levantan, que para reyes hay que poner pastito y agua para que cuando vengan cansaditos puedan comer y calmar su sed, que Papá Noel llega por una chimenea o por la ventana, que la calle se cruza por la esquina, que si pongo mi dientito abajo de la almohada viene el ratón Pérez y me da plata y muchas cosas mas.Hoy quizás ya no me la como la del ratón ni la de los reyes o la de papa Noel, pero todas esas enseñanzas de vida que me dio las aprendí.
Le agradezco por todas las mañanas que me alegró, porque siempre hizo lo posible porque tenga la comida servida, por malcriarme, por darme todos los gustos, por esa sonrisa hermosa que la caracteriza, por enseñarme que siendo buena persona se consiguen cosas lindas mucho mas fácil, que siendo buena también puedo ser feliz, que nada es imposible si uno se lo propone. Hoy soy lo que soy gracias a mi Mamá. Sí, Mamá con mayúscula, porque como ella hay pocas.
Esto es poco comparado con lo que se merece, pero no soy lo suficientemente alta como para bajarle una estrella, tampoco soy una poeta como para regalarte una poesía, pero soy su hija y la única manera de demostrarle el cariño que le tengo es ésta, la que ella me enseñó, la que sale del corazón, sinceramente y con palabras. Siempre pero siempre va a estar en mi corazón. Es ahí en donde estará el mayor homenaje a quien más amo en el mundo, a quien más le debo todo lo que hizo por mi, a quien me ayudó y por quien daría la vida.

24.4.08

Comparación


Así es tu aroma,
como el de una rosa,
y lastimas como las espinas.
Me infectas
y sos capaz de hasta matarme.
No solamente vos podes ser mala persona.
Yo también puedo serlo,
y cambiar el agua que te alimentaba cada día
por traiciones, sufrimento, dolor, angustia, llanto, desesperación.
Eso te gustaría?
A lo mejor comprenderías un poco mejor lo que llevo dentro.
Pero no, sé que no lo voy a hacer.
Sabés que soy incapaz de hacerlo,
porque soy demasiado ingenua.
O será porque te amo tanto, que no podría verte sufrir?
No lo sé, realmente no sé nada.

17 de marzo


Y hoy ya no sé qué hacer
me quedé sorprendida,
parada sin moverme,
tirada en alguna esquina.

Preguntando por qué.
Sin poder entender.
Llena de preguntas,
pero sin respuestas.

Cayendo por mi cara
una gota de amor,
que sale de mi corazón roto
que se va con vos.

Sin saber dónde ir,
ni saber cómo actuar.
Perdida en un lugar lleno de voces,
pero sin la tuya.

Me olvido de todo.
El tiempo ya no pasa.
Ya nada tiene sentido,
vivir ya es una rutina.

Intento recuperar la alegría,
volver a ver el color.
Intento alcanzar la vida,
que tu partida me robó.

Nunca saldrás de mí.
Quizá no te pueda ver,
pero cada día que pase,
cada minuto eterno
voy a estar pensando en ti.

Sabés quien soy.
Siempre lo supiste.
Por eso voy a intentar
mostrarte mi camino.

Desde acá, desde donde estoy.
Desde este lugar en donde alguna vez vos estuviste,
para que llegue hasta allá,
en donde algún día yo voy a estar.

¿Casualidad o causalidad?

¿Casualidad o causalidad?
No creo que lo sepamos nunca,
pero tampoco creo que interese eso.

Ese día las miradas se cruzaron,
resulta raro afirmar que el amor a primera vista existe
y que te lata más fuerte que nunca el corazón
a horas de haber conocido a un desconocido.

Es raro también pensar que desde esa noche
ella se ve reflejada en los ojos de él,
y él en los ojos de ella.

Es raro, sí, pero también es real.
Dos personas desconocidas,
enamoradas y ansiosas por volver a verse.
A verse personalmente y en los ojos del otro.

Se prometieron amor eterno
pocos meses después de haberse conocido.
También juraron no separarse nunca.

Era como un cuento de princesas.
Él la rescataba de su angustia,
haciéndola ver que el amor perfecto existía
y que él se lo iba a enseñar.

Él era el príncipe azul,
ese que todos dicen que no existe.
Ella era su princesa,
porque él la hacía sentir así, como nunca nadie.

Esta historia no termina con colorín colorado
porque no tiene final.
Esta historia recién empieza.