9.6.09

Del secundario al escenario

Desde Sui Generis hasta otros grupos que todavía no lograron llegar a ser famosos
Del secundario al escenario
Un recorrido por la historia de bandas argentinas de rock que se formaron durante el colegio secundario. Su trayectoria a lo largo de los años, con testimonios de los propios músicos sobre su desempeño y crecimiento.

A partir de los años ´70 los colegios secundarios se transforman en la cuna de distintos grupos de rock integrados por los estudiantes. Muchos se disuelven antes de conseguir prosperar en el ámbito musical, pero otros lo siguen intentando, y algunos, hasta han logrado pisar los escenarios más reconocidos del país.

“Es larga la carretera cuando uno mira atrás”
El caso más conocido es el de Sui Generis (del latín: único en su especie), la banda que se formó en 1969 en el colegio Dámaso Centeno, en el barrio de Caballito. Mientras cursaban sus estudios secundarios, Charly García, Carlos Alberto “Nito” Mestre, Carlos Piegari, Alberto Rodríguez, Juan Carlos Bellia y Alejandro Correa formaron el grupo que, años más tarde, terminaría siendo un dúo.
En su primera exposición ante el público sólo se presentaron García y Mestre. “Pensamos que era el final de un sueño, pero estábamos obligados a subir al escenario. Entonces juntamos coraje y salimos, él con la guitarra criolla y yo con mi flautita. Estaba muerto de miedo, pero Charly me daba ánimo. No sé cómo, pero a la gente le encantó”, aseguró Nito al finalizar el recital.
Sui Generis decide separarse y se despide un día de primavera de 1975 con un show en el estadio Luna Park, al cual asistieron 30 mil personas. Luego se grabaron los álbumes “Adiós Sui Géneris I, II y III”.
El dúo reapareció en el Estadio de Boca Juniors el 7 de diciembre de 2000 y sorprendió al público tocando más de 40 temas y compartiendo el escenario junto a Fito Páez, León Gieco, Mercedes Sosa y Pedro Aznar. Un mes después se presentaron en Parque Sarmiento y 150 mil personas estuvieron presentes.
"Me gustaría que Sui Generis volviera pero sólo si Charly se pone bien. No me gusta hablar mal de él porque lo quiero muchísimo pero todo el mundo sabe que no está pasando un buen momento", señaló Nito Mestre en una entrevista para Clarín.

“Es que sin vos a mi canción le falta el alma”
El Bordo surge de un grupo de egresados del colegio Carlos Pellegrini, en el barrio porteño de Caballito. En 1998 tocaron por primera vez en un cumpleaños y, Alejandro Kurz, encargado de la voz y la guitarra, Pablo Spivak del bajo, Miguel Soifer, de la percusión y Mariano Botti, el manager, ya formaban parte de la banda. Su nombre nace gracias a un amigo de los chicos, el cumpleañero, que puso en sus invitaciones que iba a tocar “El Bordo”, haciendo referencia al vino “Bordolino”.
A fin de año se subieron al escenario de La Colorada, un bar de Caballito. Al año siguiente se incorporó Leo Kohon en la armónica y, junto a él, realizaron su primera gira por la Costa Atlántica. Meses después, concretaron la grabación del primer demo: "Paso a paso". En el 2002, luego de integrar a Ezequiel Puga, encargado de la percusión, llegó el primer disco: "Carnaval de las heridas".
Iniciaron el 2004 con la suma al equipo de Diego, el hermano del cantante y con un nuevo disco, que según algunos fanáticos es el mejor: "Un grito en el viento”. Al poco tiempo lanzaron "En la vereda de enfrente” con el mismo éxito y, al mismo tiempo, se une a la banda Pablo Fortuna, actual saxofonista. El 7 de octubre de 2006 cumplieron su primer sueño: llenaron el estadio Obras con el fin de presentar su tercer disco. La banda, conformada por músicos de entre 22 y 25 años, se caracteriza por hacer de sus shows, encuentros inolvidables, en los que no hace falta conocer las canciones para disfrutar, sino escuchar la dulce melodía que logran entonar y unirse a la buena onda que le ponen recital tras recital.
Ezequiel Puga dejó la banda y al poco tiempo salió “Yacanto”, el CD más actual, que trajo consigo su presentación en el Estadio Auxiliar de Ferro. Y llegaron los 10 años en el Estadio Auxiliar de Argentinos Juniors, con muchísimos invitados y una cantidad de fans impresionante. Sumado a la fuerte carga que poseen sus letras sobre la situación social del país, es considerada una de las bandas con mayor crecimiento y repercusión en los últimos años. Definitivamente, El Bordo está dando pasos descomunales y está logrando meterse en la escena grande del rock nacional. Sin embargo, los integrantes mantienen el mismo perfil bajo que cuando empezaron. “Es importante mantener los pies sobre la tierra siempre. Los queremos mucho y agradecemos a cada uno de los que hacen posible nuestro sueño día a día”, dice `Migue´.

“Dibujando en la pared la estrategia de la vida”
Vieja Cepa surge en 1994 en la ciudad de General Alvear, ubicada al sureste de la provincia de Mendoza. Compañeros de la Escuela Técnica 4-113 empezaron a experimentar sus primeras melodías en “La cueva”, la sala de ensayo. Con 17 años, Alejandro Iturbe como baterista, Roberto Carrillo, como bajista y Armando Álvarez en la guitarra le dieron vida a Resistencia, la banda que diez años después cambió de nombre refiriéndose a su provincia de origen: Vieja por los años y Cepa por la planta de la vid que afronta muchas condiciones climáticas.
Meses más tarde se incorporaron Mauro Salinas, quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Gabriel Iturbe, quien sería la futura voz del grupo. A finales de 2001, el baterista reunió al grupo con la idea de grabar un demo, y así lo hicieron. Se llamó “De eso se trata” y salió a principios de 2002. Para sorpresa de todos los integrantes, el CD trajo muchas respuestas de la gente, de tal forma que el material pasó por rincones inesperados, llegando de mano en mano por amigos y seguidores a distintas ciudades de Mendoza y a las provincias cercanas.
En diciembre del mismo año el grupo decidió concebir su primer disco el cual llamaron “Que no te gane el olvido” queriendo demostrar que más allá de todo, el olvido no es la victoria para nadie. A mediados de 2004, la banda se trasladó al barrio de Floresta, Capital Federal, y compusieron “Todos van”. Al poco tiempo salió a la venta su último CD: “Aventureros del Cemento”.
“La vida se afronta día a día viviendo cada momento como si fuera el último. Nosotros somos trabajadores de la música, nunca pensamos en la fama si no en que cada vez que salgamos a un escenario dejemos todo. El éxito es una consecuencia de los actos de una banda de rock pero creo que se seguiría con el mismo planteo que hasta hoy: hacer música y disfrutar tocándola”, expresa el baterista.

“No da para más”
Un ejemplo de una banda under es Parapipou, que se creó cuando Leandro Ledesma, con la batería, y Julián Chacón, con el bajo, estaban de vacaciones en Necochea y tenían ganas de formar un conjunto musical. Luego de muchas charlas, volvieron a Buenos Aires y convocaron a Sebastián Poti, uno de sus compañeros del colegio Dámaso Centeno, del barrio de Caballito, para que se encargara de la guitarra, a Mauro Delbón como cantante y a su hermano Rodrigo a cargo del charango y del clarinete.
En el 2007, su último año de secundario, vivieron entre recitales y presentaciones. Luego se sumó Leandro Darqui quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Matías Escapelleti, del saxo. “Conseguimos una sala que alquilábamos por mes con otra banda. Una de las mejores cosas que nos pasaron. Estaba hecha pedazos pero tenía una magia impresionante, no sé si buena o mala”, cuenta el bajista.
Poti cuenta que les cuesta mucho conectarse con gente de otros ámbitos, “que una persona que no te conoce escuche tu música, le guste y te vaya a ver, es todo un gran procedimiento”. La primera presentación en público fue el 29 de junio de 2007, en un bar de Palermo, junto con La Gran Maula. A partir de ahí, comenzaron a tocar en diversos lugares y, en la actualidad, continúan produciendo canciones con el fin de crecer y llegar a cumplir el sueño de ser famosos.

1 comentario:

nicolas dijo...

Eyyy muchachaaa, que buenas notas!!!!...te re felicito Agus, muy buenas...bueno despues hablamos asi me contas todo lo que andas haciendo.

Que sigas bien...besooo


Nico