5.11.09

No me quiero ir de acá

El Bordo apareció el 24 de octubre después de que las puertas del Teatro de Flores dijeron “basta” y luego de la presentación de “El Ave”, una de las tantas bandas de rock que intenta crecer. La gente estaba desesperada. Pedía a gritos la presencia de El Bordo. Ese grupo que hace más de 10 años la viene luchando para llegar a ser lo que son hoy y para que miles de fans coreen sus canciones.
Los presentes prendieron sus celulares, los pusieron en modo grabar y pocos minutos después empezó a sonar “El regreso”. Ale Kurz, el cantante, con una camisa a cuadrillé, entonó “Así”, “A mi favor” y “Mal trago”. Los bordolinos ni bien escucharon los primeros acordes de “De tanto en tanto” no pudieron parar de saltar y siguieron así durante “Dejar caer el sol”, “Silbando una ilusión”, “Puerto escondido” y “Siempre”.
Como de costumbre, Juancito de JPA apareció en el escenario con su charango para acompañar a la banda en “Tesoro”. Y para darle un respiro a los bordolinos antes de generarle euforia con uno de los dos temas nuevos que presentaron, el grupo tocó “El día no me avisó”.
Se llama “Siento” y promete ser una de las canciones más conocidas del próximo CD. Y el estribillo dice así: Voy a desnudar mi luz, para liberarme/ si el cielo va a brillar, alucinado estás/ sin alas, sin miedo, como si fuera el final / si te vuelvo a encontrar te diría tantas cosas/ que no alcanza solo una canción/ sopla el viento una razón/ y llegarás a la respuesta /que te obliga cada situación.
Después de “Aquella nochecita”, Ale saludó al público y gritó eufórico “Guerreros del viento” y “Como vos”. Para sorpresa de todos, apareció por un costado del escenario el Negro Puga y, junto a su percusión, tocaron “Quiero ver”. Le siguieron “Los perdidos”, “La banda” y el segundo tema nuevo, “Sueños de libertad”, que dio lugar a un mínimo receso. La canción, que también promete ser escuchada por muchos, dice así: Es tarde las luces se van en la habitación/ mi tiempo, el tiempo se va en una canción/ no tengo miedo, de que suceda.
Al rato del ínfimo descanso, Ale apareció con una botella de vino en mano y cantó “Cansado de ser” y “Jazz barrial”. Entró nuevamente el Negro para acompañar en “El grito” y casi sin respirar, la banda siguió con “En la vereda”, mechando “Tipo nuevo” y “Arriba con mi corazón”. Para darle fin a la noche, El Bordo eligió “Soñando despierto”. Cuando ya no quedaba casi nada del tema, el cantante se subió a uno de los parlantes del escenario y se cayó. El Teatro se despidió, con risas y fuertes aplausos, de toda la banda y de Ale, que terminó tocando en el piso.

20.10.09

Entrevista a Hernán Saravia - Pampa Yakuza


Entrevista a Hernán Saravia
“Creo en lo esencial, sin demasiados horizontes inconquistables”
El cantante de la banda de reggae Pampa Yakuza cuenta cómo fueron sus comienzos allá por diciembre de 1997 y cómo encara la vida. Luego de llenar el Teatro de Colegiales y La trastienda, se prepara para presentarse en el Pepsi Music, el 31 de octubre y en el Teatro de Flores, el 13 de noviembre.

Hernán cuenta que a los 25 años, cuando dejó la facultad, se sinceró consigo mismo y optó por la música. Admite que una de sus tareas pendientes es ser profesor de canto y asegura que Pampa Yakuza se maneja muy bien con respecto a la toma de decisiones. Si son cosas del día a día las resuelven sin demasiadas consultas pero cuando están en juego otros intereses hay una votación interna antes de tomar alguna medida. “Ser independientes tiene de bueno eso: las cosas, salgan como salgan, resultan de acuerdo a las decisiones que hemos tomado nosotros por nosotros”, manifiesta Hernán.

¿Hay buena relación entre los integrantes de Pampa Yakuza?
En líneas generales sí, pasamos por muchas etapas juntos y hemos crecido también así. Somos bastante tolerantes aunque a veces hay fisuras y estallan conflictos. Pero siempre hemos privilegiado al grupo por sobre todo.
¿Qué cosas pensás que hay en juego al ser la voz de una banda de rock?
Al tener muchos ojos puestos en uno, es más fácil ser objeto de elogios y críticas. El compromiso es ser interlocutor con la gente arriba del escenario, tener el termómetro de lo que va pasando y mantener una dinámica continua para que no se armen demasiados baches durante el show. Y un elemento básico es el lograr transmitir con la voz y el cuerpo lo que uno escribió en un papel en otro tiempo y espacio.
¿Qué expectativas tenés, luego de la exitosa presentación en La Trastienda el 29 de agosto, de "Naturaleza revivir", su último disco?
Quedamos muy contentos con el disco desde el día que lo grabamos en el Teatro Colegiales. Sabíamos que luego de un mes entero de haberlo ensayado todos los días podíamos lograr que saliera de acuerdo a lo planificado, pero los nervios siempre juegan en contra al grabar algo en vivo.
¿Y cómo fue?
Cuando bajamos del escenario teníamos la certeza de que habíamos sido prolijos y que, además, no habíamos sentido la presión del REC en ese momento. Lo que viene pasando ahora es la repercusión, cómo entró en la gente, las buenas críticas que viene teniendo. Muchos querían tener un material en vivo de la banda para escuchar y con el DVD le sumamos lo visual, metimos toda la previa del show (desde nuestro lado y desde el público) y contamos cómo es salir de gira para una banda en el verano.
¿Cuáles son los próximos proyectos?
Tenemos confirmado estar en el Pepsi Music para el 31 de octubre a las 19 horas y en el Teatro de Flores para el 13 de noviembre, donde haremos un show distinto con nuestros amigos de "Andando Descalzo". Seguiremos tocando y componiendo porque está en nuestro deseo un nuevo disco en estudio para el 2010. Iremos también por séptimo año consecutivo a girar por la costa en enero. Hay mucho por hacer en los próximos meses.
¿Cómo pensás encarar la vida de ahora en más?
Creo en lo esencial, sin demasiados horizontes inconquistables. Veo cada día como único e irrepetible, así que no me enrosco demasiado si las cosas no salieron bien, ni me subo a un triunfalismo desbordante cuando todo me salió derecho. Y soy bastante práctico por lo general, trato de no ocupar mi mente con pensamientos inútiles.

Recorrido por las Malvinas: “Un puerto Argentino, con bandera de otra nación”


Una mirada diferente desde la fatal guerra de 1982
Recorrido por las Malvinas: “Un puerto Argentino, con bandera de otra nación”
La capital isleña no es mucho más que un pueblo que, por un accidente histórico, adquirió un status político totalmente desproporcionado en relación a su tamaño. Como muchos de sus edificios fueron construidos con una mezcla de piedra local y restos de naufragios, la ciudad tiene un extraño encanto.

Todo comienza cuando uno se sumerge en el lugar y observa con sus propios ojos una bandera con los colores del Reino Unido en la parte superior izquierda, y el escudo de las Islas Malvinas centrado en la mitad del paño. Ubicadas en el Océano Atlántico Sur en la plataforma continental sobre el Mar Argentino, las Islas Malvinas dejaron de ser patrimonio nacional en 1982, luego de perder la guerra contra los ingleses, y pasaron a ser un Territorio Británico de Ultramar. “La Argentina va a enfrentar una reiteración del conflicto por Malvinas, que podría ser mucho peor”, manifestó Andrés Cisneros, ex secretario de Relaciones Exteriores, en una nota para el diario Clarín.
Pese a los fuertes vientos que persisten durante todo el año, las Islas son un lugar imposible de visitar con un solo abrigo en el bolso y sin unos buenos zapatos de trekking. Se recomienda conocerlas durante los meses de octubre y abril, ya que además de contar con un clima más cálido, coincide con el retorno de las aves migratorias, las colonias de pingüinos y los elefantes marinos que hacen de la visita más placentera de lo esperada.
La moneda corriente es la libra malvinense, que equivale a la libra esterlina, con circulación de billetes y monedas de similar diseño. El nivel de precios de las Islas es elevado, considerando que las alternativas de elección no son muchas. Los hoteles cuestan entre 30 y 80 dólares por persona, mientras que es posible realizar un camping por 7 dólares por persona.
Los pocos restaurantes con que cuenta Malvinas cobran desde 10 dólares por persona y los mejores se encuentran en los hoteles de Stanley, pero es posible comer en lugares más sencillos por 5 dólares. “La comida tradicional del lugar es el cordero, criado en los establecimientos agrícolas locales. También se encuentra la trucha de mar, acompañada por verduras cultivadas en los invernaderos familiares”, cuenta Mariana Salva, una turista.
Los turistas arriban a Malvinas por vía marítima, ya sea en cruceros o embarcaciones a vela o principalmente en avión desde Santiago de Chile, con escalas en Punta Arena. A través de Lan Chile es posible contratar el viaje desde Londres, Madrid, Miami y los Ángeles. Los medios de trasporte dentro de la isla no se encuentran muy desarrollados: para acceder a los destinos turísticos es posible alquilar un vehículo o los famosos ferrys, que conectan distintos puntos del archipiélago.
“Los requisitos para ingresar a las islas son: pasaporte y visa, pasaje de regreso, fondos suficientes para cubrir gastos y reserva de alojamiento”, cuenta Silvia de Mozo, una agente de viajes. Paralelamente Natasha Niebieskikwiat publicó una nota en el diario Clarín hace unos meses y llegó a la conclusión de que el isleño suele poseer pasaporte británico o de otra nacionalidad, pero que en el futuro sólo los británicos accederán a dicha condición. Un dato algo curioso sobre las Islas es que los turistas residentes en los países pertenecientes al MERCOSUR necesitan portar pasaporte, pero están exentos de requerir visa, y que los ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda pueden permanecer generalmente hasta seis meses sin visa. “Resulta raro que los habitantes de aquellos países tengan privilegios y que los demás no, una cuestión que nadie supo responder”, remata la agente de viajes.

Comedor comunitario - Parroquia Santa Julia


Hace diez años, Tita se tropezó con algo en la calle. Cuando se dio cuenta de que ese algo era una persona que pedía un vaso de agua para su bebé, tomó una desición que le cambiaría la vida: creó el comedor comunitario Santa Julia, uno de los 471 comedores que funcionan en Buenos Aires, según la Organización Panamericana de Salud.
Tita, en realidad Mirta Ferreira, tiene 70 años, es viuda y sus tres hijos ya se fueron de su casa. “La crisis alimentaria apretaba –cuenta Tita mientras revuelve el mate cocido apurada porque ya es la hora de abrir-, entonces me puse en campaña para realizar este proyecto que hoy es mi actividad principal. Yo era ama de casa, mis hijos ya estaban grandes y tenía mucho tiempo libre.”
El comedor funciona en un salón de la Parroquia Santa Julia, ubicada en Juan Bautista Alberdi y Víctor Martínez, en el barrio porteño de Caballito, todos los días de 7 a 9 de la mañana. Está decorado con guirnaldas y a veces ponen globos para que los nenes que concurren se los lleven a sus casas. Es oscuro y frío pero, en cuanto entran las personas, el clima cambia y se ven sonrisas y abrazos.
Antes estaba Tita sola, pero ahora su comedor es un emprendimiento mayor: tres personas están a cargo de la cocina y dos voluntarios se encargan de servir el desayuno todas las mañanas y de recibir las donaciones de los vecinos: leche en polvo, yerba, azúcar, mermelada, facturas o pan que entregan las panaderías de la zona. La parroquia nunca tuvo que poner un peso, todo se mantiene con estas donaciones y con colectas que organizan los colegios de la zona, el Instituto Dámaso Centeno y el Marianista.
El párroco Antonio Domingo Aloisio se levanta temprano para bendecir a los comensales y para darles un pensamiento espiritual y positivo. Al terminar, todos murmuran sobre el tema que se habló. “Entonces, si Dios dice que no hay que robar, ¿por qué el tío Jorge está en la cárcel papá?”, pregunta un nene de 5 años sin conseguir respuesta. “Viste Mari, no hay que traerlo más a Ramiro”, le dice el papá del chico a su esposa.
Todos los días concurren al comedor de Tita 150 personas y muchos bebés que no paran de llorar hasta que les dan la mamadera. En invierno son más y se organizan haciendo tres turnos todas las mañanas. Al principio, las familias venían de lugares distintos. Hoy, los comensales son siempre los mismos. Ya se conocen entre ellos y hasta se hicieron amigos.
Las familias que necesitan, además, almuerzo y cena están anotadas en una lista. Ellas reciben semanalmente una canasta con alimentos no perecederos. “En una época las mandaba el Gobierno de la Ciudad, pero ahora sólo depende de los que quieren ayudar”, aclara Raúl Miguel Perrupato, un sacerdote que celebra misas en la misma Iglesia. A cualquier hora del día uno puede ayudar dejando alimentos en Secretaría, seguramente van a tener la suerte de conocer a Tita.

Un ser misterioso


Un ser misterioso
que oculta una personalidad secreta
se esconde en un departamento de pocas paredes
buscando alguna respuesta

No sabe quién puede ayudarlo
y tampoco sabe qué es lo que busca
sólo sabe que no quiere estar solo

Un ser misterioso
que transmite su amor por la soledad
no quiere darse cuenta
que lo que estaba buscando ya lo encontró

Admirable por su fuerza
y por su sonrisa omnipotente
encandila a su víctima y logra atraparla

Un ser misterioso
y extraordinariamente reservado
es descubierto lentamente
por otro ser

19.10.09

La victoria de un sueño


Si esa estrella fugaz no pudo apagar tu estela

y te quedaste mirando al cielo

esperando el milagro de sus ojos

Si las palabras fueron pocas

y viste su sombra irse por el ventanal

hacia la luna creciente

Si cuando te mirás en el mar

ya no lográs verte claro en el recuerdo de tu infancia,

en el reflejo de tu rostro

Fijate si no perdiste algo en el camino

algún recuerdo empolvado en el rincón,

algo en ti puede estar muriendo

Si todavía sabés usar tus armas, pelea

porque es fácil hacer lo obvio, lo que todos esperan,

pero sólo eso que vos creés imposible

es por lo que hay que pelear

Y si las batallas arduas no logran apagar tu fuego,

tu estandarte marcara el triunfo allí donde otros fueron vencidos,

el triunfo de aquello que fue imposible

es la victoria de un sueño

Tu sonrisa



Sabes que tienes un arma,
una feroz y mortífera,
que paraliza a todo el mundo:
tienes tu bella sonrisa

Una sonrisa de perlas
que brilla, hermosa y radiante
una sonrisa perfecta
que parece tallada en diamante

Siempre que él aparece
desparrama felicidad,
y aunque uno muy triste esté
en él siempre puede confiar

Aunque tú estés triste
siempre que puedas debes sonreír
no sabes con tu sonrisa
a quién puedes hacer feliz

Nunca pierdas esa sonrisa,
es lo único que te pido
tú no sabes que con ella
iluminas mi camino.

Periodismo malo


Los periodistas no cumplen con su trabajo
Inteligencia, persistencia, y profundidad son las tres cualidades principales del periodista. Pero, también, esconden sus capacidades para ser batallador, sagaz y revelador, y sobrepasar los límites. Emplear medios desleales para obtener una información o sorprender la buena fe de alguien, son una de las causas principales del maléfico periodismo actual.
Recibir dinero de una empresa pública o privada en la que puedan aprovecharse de sus influencias, sus relaciones o su calidad de periodista, también están en la declaración de los deberes de ese trabajo, pero no se cumple. Y si las reglas no se siguen al pie de la letra, se generan problemas.
Actualmente, los periodistas no se encargan de dar información a los lectores, sino de invadir la privacidad de los personajes públicos, exponer a cada una de sus familias y arruinar la carrera de cualquiera. Y todo eso se logra gracias a la acusación sin pruebas, alteración de documentos, deformación de los hechos y violación del secreto profesional.
Los periodistas dejaron de hacer su verdadero trabajo para concebir negocios a partir del uso de la libertad de prensa con intención interesada. A consecuencia, el talento de los famosos pasó a segundo plano. Lo que importa ahora es el escándalo. Es terrible que el periodista busque declaraciones continuamente para que el conocido que pone en tela de juicio sea odiado por el público, otro se enoje o se generen peleas, mediante títulos sin información veraz.
Sin embargo, las personalidades del espectáculo cada vez se sienten más atacadas. Ahora, antes de dar una nota, piensan mil veces que consecuencias pueden traer sus comentarios y respuestas, porque merecen respeto, como cualquier persona. Lástima que los periodistas no se ponen en el lugar de los entrevistados. A ellos tampoco les gustaría que los difamen.

Periodismo bueno


Los periodistas no son policías

El buen periodista debe brindarle al lector las noticias que desea y, para eso, tiene que ser ético, riguroso y preciso. Así, logra develar las necesidades del público. Sus cualidades principales son ser fiel y exacto al momento de describir los hechos y episodios de las personas reconocidas ya que, a través de las notas, la gente se conecta con lo que sucede a su alrededor.

En primer lugar, permite que el público se de cuenta que los famosos son personas normales: tienen sexo, engañan a sus parejas, se emborrachan, se van de vacaciones y rompen con sus matrimonios. Al mostrar la vida cotidiana de cada uno de los protagonistas de la farándula, los periodistas logran que la sociedad se identifique con ellos y no se sienta menospreciada. Básicamente, contar las intimidades o los secretos de los famosos es necesario, ya que eso es lo que la gente quiere ver.

Así también consigue realzar o aplastar la figura de un personaje conocido a partir de una nota informativa o una entrevista, de un título o una declaración. Hace que la mirada del público cambie o se refuerce, y eso está perfecto, debido a que por acercarse a la gente o representarla, la conmueven y le generan una repercusión significativa en su vida.

Los periodistas cumplen bien con su trabajo: se hacen responsables de todos sus artículos, no usan la libertad de prensa con intención interesada, consideran los escrúpulos y el cuidado de la justicia como reglas primordiales, y no confunden su rol con el de un policía. La precisión, la responsabilidad, la imparcialidad y la transparencia informativa son sus bases. Lo único que intentan, al fin y al cabo, es mostrarle al mundo la realidad.

134




Cinco personas de mediana edad y dos jóvenes con la camiseta de Racing se suben al colectivo 134, en el barrio de Dock Sud. Uno de los adolescentes le dice al otro que tienen que prestar atención cuando pasen por la sede del club porque le contaron que iba a estar la barra brava de Independiente en la puerta.
Llueve y cada persona que se sube al colectivo salpica el piso con sus paraguas. En la Avenida Bartolomé Mitre se sube una multitud de gente que, al parecer, vuelve de la cancha de Independiente. Llegó el peor momento, el olor nauseabundo proveniente del Riachuelo que invade el colectivo cada vez que transita por el Puente Pueyrredón.
El llanto de un bebé que está sentado con la mamá en uno de los primeros asientos y las gotas de lluvia son las únicas melodías que se escuchan dentro del colectivo. En la Avenida Ramón Carrillo se observan graffitis en todas las paredes con reclamos y denuncias políticas. “Vivienda digna, sólo eso pide la CTA”, “Sí al aborto”, “Abajo el gobierno de Kirchner”.
El bebé continúa llorando. La mamá intenta calmarlo mostrándole los taxis estacionados de la esquina de Salta y Caseros y, luego, señalándole las pancartas de películas argentinas que están expuestas en el frente del Sindicato de Cinematógrafos. Se escucha algo de cumbia: proviene de Radio Estudio, la bailanta más conocida de Constitución; en la puerta, toda la gente de barrio toma la preciada cerveza.
La mamá y el bebé se bajan y un silencio invade el colectivo. En el mismo momento, sube una señora rubia de pelo lacio y mal vestida. Se llama Liliana y es una vendedora ambulante. Se presenta: “Buenas tardes señoras y señores pasajeros. Como ustedes ya me conocen no voy a perder tiempo y voy a ir directamente a lo que nos interesa. Hoy les traje los maravillosos sahumerios hindúes que en cualquier comercio pagan 5 pesos, yo se los ofrezco a 2 pesos”, y continúa con su discurso diario. Varios de los pasajeros le compran y ella se despide dándoles una bendición. En el resto del trayecto sube gente, otra baja.
De a poco va cambiando el paisaje que los pasajeros divisan a través de la ventana y la clase de gente que se sube. Se ven autos caros y casas impresionantes. Ningún graffiti estropea la visión de los viajantes. El chofer prende la radio. La avenida Pedro Goyena y esa hermosa arboleda le dan color al viaje. Hay una congestión en el semáforo de la calle Puan debido a la salida de los chicos del colegio Canada School. Bocinas y los gritos de los nenes que corren es lo único que se escucha.
Luego de un rato no hay más ruidos. Nadie tose y la mayoría de los pasajeros están intentando dormir una plácida siesta. El colectivo, a simple vista, parece lleno. El barullo de los automóviles en la Avenida Nazca es el peor sonido de cualquier despertador. La mayoría de los viajantes descienden del colectivo. Los demás siguen hasta Villa Devoto.

Entrevista al fotoreportero José “Pepe” Mateos






Entrevista al fotoreportero José “Pepe” Mateos

“Las fotos para mí son un medio de vida”

El fotógrafo asegura que se empeña día a día en mejorar su actividad debido a que se siente capaz de registrar, significar y potenciar cómo se vive en la Argentina.

A los 28 años se publicó su primera fotografía junto a una entrevista al militante Luis Zamora en El diario de Neuquén. Su trabajo más sobresaliente fue reproducir las imágenes del momento en que la policía mató a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán: dos piqueteros que el 26 de junio de 2002 se encontraban en la estación de trenes de Avellaneda. Actualmente, con 49 años, se desempeña en el diario Clarín.

¿Por qué decidiste ser fotógrafo?

La verdad que no lo sé. Convergieron algunas cosas. En principio una obsesión, que no sé de dónde viene. Quería ser fotógrafo y hacer películas. No encontraba el modo. Entrar a trabajar en El diario del Neuquén en 1987 me dio como un canal para saber por dónde avanzar.

¿Qué importancia tiene para vos la fotografía en una nota?

Hay distintos tipos y jerarquías de nota. En algunos casos la foto puede ser apenas una ilustración y en otros la clave para la lectura de la nota. Una foto es (debe ser) algo más que una ilustración, debe aportar una lectura que complemente y a la vez abra nuevas interpretaciones con respecto al texto.

Teniendo en cuenta que fuiste parte de un hecho trascendente para la Argentina como fue el caso Kosteki – Santillán, ¿qué sentiste en el momento que fotografiabas el episodio?

Ser participe de los hechos de Avellaneda, hasta la mañana del día posterior a la represión, había sido una nota más dentro de la convulsión latente en la calle, vivida con mucha intensidad desde lo periodístico, lo social y lo personal. A partir de que las fotos adquieren un carácter de prueba ante la versión mentirosa que daba el gobierno -no aceptaban que la policía había cometido el delito-, empieza a pasar algo que, quieras o no, te conmociona y te pone en un lugar un poco raro, indefinible. En el momento en que todo sucedía, lo veo ahora, estaba envuelto en la acción y a la vez pensaba qué significaba, qué era lo que estaba sucediendo.

¿Y hubo escenas que no fotografiaste?

Sí, hubo imágenes que vi a través de la cámara y dudé en apretar el botón, como un primer plano del rostro de Maximiliano Kosteki. Esa imagen la seguí viendo mucho tiempo después y fue uno de mis mayores problemas para dormir tranquilo.

¿Qué pensás acerca de la película que salió luego del episodio?

Me pareció excelente. La película lleva el titulo de tapa de Clarín del día 27 de junio de 2002: La crisis causó dos nuevas muertes. Es uno de los eufemismos de la prensa gráfica que más polémica causó en los últimos años. El entonces editor general de Clarín, Julio Blanck, confesó tiempo después que la elección de esas palabras fue "desacertada para ese contexto", pero ya era tarde. La volanta de ese titular aseguraba también que no se sabía quiénes dispararon contra los piqueteros. La justicia asegura que Clarín tuvo acceso a la totalidad de las fotos con la secuencia completa de los disparos de la policía contra los manifestantes, y yo también porque las fotos las saqué yo. Vivir en la Argentina es así. A veces hay que cerrar la boca porque no se puede luchar contra las injusticias. Participé en la película en carácter de entrevistado dando mi versión y parecer de los hechos, sin culpar a nadie.

¿Estuviste presente en alguna situación peligrosa?

Recuerdo en este momento un tiroteo en Fuerte Apache cuando hacía apenas quince días que había entrado a Clarín y quedé en el medio de las balas de la policía. Luego, en abril del 96, una pelea en Parque Rivadavia entre punks y skinheads donde murió un skinhead, Marcelo Scalera, creo que se llamaba. También ahí quedamos en el medio de la pelea con otro fotógrafo y por un momento sentí cierto riesgo. Hubo varias situaciones en que la tensión era muy grande como cuando desalojaron Bruckman y por supuesto lo que sucedió en Avellaneda también fue difícil.

¿Qué sensación te genera ver tus fotografías?

Todo es variable. En principio me enorgullece y sería tonto decir otra cosa, ver fotos mías en distintos lugares, en algunos casos más que otros. Otras pienso que siempre estoy haciendo la misma foto con ligeras variantes. Como si siempre viera lo mismo y estuviera cerrado a ver otra cosa. También tengo la sensación que les falta algo, que son básicamente imperfectas, pero eso es porque soy muy inseguro de mí mismo.

¿Qué fue lo que más te marcó al momento de fotografiar?

En enero del 89 participé de un taller de fotoperiodismo en el que había fotógrafos que son referentes indiscutibles, más allá de los gustos de cada uno, como Susan Meiselas y Sebastián Salgado. En particular, la posición ética y personal de este último, reafirmó cosas que yo pensaba y sentía respecto a la profesión.

¿Qué te gustaría haber fotografiado y no pudiste?

En principio, muchas cosas que viví. Me hubiera gustado fotografiar la plaza de Mayo el día que Perón echó a los montoneros, a las cúpulas de la dictadura, a Martínez de Hoz. También a los Beatles cuando grababan. Y al Che en Europa, antes de ir a Bolivia y otros proyectos que pensé y dejé en el camino.

Primo Levi: sobreviviente del Holocausto


Primo Levi: sobreviviente del Holocausto
“Castigar al otro simplemente porque es otro, apelando a una ideología abstracta, nos parecía el colmo de la injusticia, de la torpeza y de la irracionalidad.”
El químico y escritor italiano contó todo lo que vivió en el campo de concentración de Auschwitz donde estuvo en cautiverio por diez meses debido a su religión.

“El que sobrevivía a los primeros días terminaba aprendiendo todos los rodeos, todas las artimañas posibles”, contó Primo Levi en una entrevista en 1983, haciendo referencia a los meses que permaneció en el campo de concentración de Auschwitz III durante 1944. También describió cómo se sentían los recién llegados: desorientados, torpes y sin comprender nada. “Se jugaba con el nuevo”, afirmó Primo Levi, y confesó que él fue uno de los tantos que le tocó ser objeto de burla.
Lamió la sopa como un perro porque nadie le prestaba la cuchara debido a ser uno de los “nuevos”. “Prestar la cuchara era un préstamo que se le otorgaba a una persona de confianza, porque una cuchara constituía un capital. Quizá porque yo era un competidor que no le interesaba a nadie”, dijo afligido el sobreviviente que también afirmó que había que tener los zapatos y la chaqueta limpios, que tenían que lavarse la cara, no escapar del peluquero y que se afeitaban solamente una vez por semana.
Los prisioneros debían trabajar para los alemanes y en el campo de concentración el poder estaba dividido: por un lado la SS que quería matarlos a todos; y, por otro, la Industria que lo único que pretendía era mano de obra gratis de parte de los condenados, los cuales no tenían una relación amena entre sí ya que eran judíos de distintas nacionalidades y cada uno tenía una función distinta: obrero, en el laboratorio, limpiador, entre otras. Sin embargo, existían reuniones religiosas secretas a cargo de los rabinos y era uno de los pocos momentos en que los cautivos platicaban. Cada vez que alguien se refería al crematorio o a la cámara de gas se cambiaba de tema. “La muerte no figuraba en el registro de las palabras o los miedos cotidianos. Nos faltaban tantas cosas, comida, calor, era tan vital evitar el cansancio y los golpes, que la muerte, que no parecía un peligro inmediato, se relegaba a segundo plano”, contó Levi, que fue uno de los 20 sobrevivientes de los 650 judíos italianos de su camada.
Diez meses después, Primo Levi y algunas víctimas más fueron liberados por el Ejército Rojo en enero de 1945. Pese a la terrible vivencia de este italiano, continuó dedicándose a actividades químicas como lo hacía en el pasado y, luego decidió escribir algunas obras tales como Si esto es un hombre y La Tregua, entre otras. También se encargó de difundir en muchos colegios todo lo que había pasado en el campo de concentración, pero se vio obligado a dejar de lado esa tarea, lo hacía mal revolver el pasado. 42 años después de ser liberado, Primo Levi murió pero habiendo cumplido su tarea de contarle al mundo una de las etapas más terribles de la historia.

Hombre en llamas


Bomberos voluntarios
Hombre en llamas
Cómo es la vida en el Cuartel Central de Avellaneda donde apagar incendios no es la única actividad. La intimidad de Walter Alberto Barcia, integrante del cuerpo desde hace veinte años.

Walter Alberto Barcia llega al Cuartel Central de los Bomberos Voluntarios de Avellaneda, saluda a sus colegas y a los perros, se sienta y toma el primer mate amargo de la ronda. Tiene 52 años y sus mañanas, desde hace dos décadas, son siempre así. No se aburre. “Ser bombero voluntario es más que tomar mate y mirar televisión –se ríe-. Acá estudiamos, hacemos cursos, nos capacitamos. Siempre hay algo para hacer por la comunidad.”
Cuando nada se está incendiando, las tareas en el cuartel son bien distintas: limpiar las diez autobombas, desfilar en actos públicos, chequear que los uniformes y los coches estén en buen estado, actualizar la página Web, izar la bandera de la Plaza Alsina los días feriados, atender cursos, estudiar… Pero claro, lo más emocionante para todos es el momento de la acción, cuando suena el teléfono y alguien avisa que hay peligro. Allí, los bomberos corren hacia los coches, se calzan el uniforme y salen apurados al lugar del incendio. A Walter, como tercer Oficial, le toca dirigir al resto. Él es quien da las indicaciones. Sabe perfectamente por dónde hay que entrar a un edificio en llamas para prevenir derrumbes, sabe cómo calmar a las víctimas. Tiene un talento especial para tratar con personas desesperadas. Su hazaña más recordada está impresa en el libro que la institución publicó cuando cumplió cien años: en febrero de 1990, una mujer quería tirarse de un octavo piso de un edificio en construcción. Alguien llamó al cuartel para pedir ayuda y hasta allí fue Barcia que, al no poder convencerla, tuvo que agarrarla de arrebato justo en el momento en que la mujer se iba a arrojar al vacío. Walter estaba amarrado y los dos se salvaron, pero al bombero le quedaron secuelas: artrosis en la columna vertebral.
En la sala de estar se encuentra la persona más querida del lugar: Manuel Lorenzo, un Comandante Mayor “en reserva” (fuera de servicio) de 70 años. “Mi vida fue y será vivir para la sociedad –dice humildemente mientras ceba mate y mira la televisión que está colocada junto a la mesa de ping pong y al metegol-. Ésta es mi casa y ellos son mi familia.” Cuando Lorenzo dice “ésta es mi casa”, no habla metafóricamente: luego de separarse de su esposa se fue a vivir solo, a pocas cuadras de la Plaza Alsina, pero tuvo un pico de presión y se mudó a una de las cinco habitaciones gratuitas que brinda el Cuartel.
Raúl Zanazi es el actual Comandante Mayor, vive con su esposa y sus tres hijos, tiene 47 años y hace 27 que trabaja en el cuartel. Se negó a jubilarse porque quiere seguir en el cuerpo activo: “No quiero estar en el escuadrón de reserva, siento que puedo seguir brindando asistencia todavía. Mientras pueda voy a seguir ayudando”, dice orgulloso. Walter y Raúl son los protagonistas en los incendios. Entre los dos, se complementan y forman un excelente equipo, se entienden y con una sola mirada saben lo que tienen que hacer.
A Walter le falta poco para jubilarse. Cuando cumpla 58 habrá sumado 25 años de servicio y tendrá derecho a la pensión graciable, que ningún bombero está al tanto de cuánta plata es. Él está contento, pero también cansado. Inició su “trabajo” como bombero voluntario a los ocho años, cuando acompañaba al cuartel a Manuel “Polo” Ángel, su ex cuñado. Aunque su debut oficial como bombero fue a los 33, quemó etapas: no fue ni aspirante ni cadete porque ya tenía experiencia. Desde chico fue el nene preferido en el lugar, se subía a las autobombas, ordenaba los trajes y tomaba mate como uno más del grupo. Su sueño era dirigir un incendio: lo cumplió.
Walter es muy familiero. Vive con su esposa, sus dos hijos y su amado perro, en una casa a pocas cuadras del cuartel. “No quiero que mis hijos sean bomberos voluntarios -admite mientras pone agua para el mate y se prende un cigarrillo-, es un trabajo peligroso y no me gustaría que pierdan la vida, conmigo ya es suficiente.” Además, pasó incontables fiestas fuera de su casa y cuenta que su mujer vivió muchos momentos de tensión. “A mí me llaman, salgo vestido así como estoy a cualquier hora y mi familia no sabe si vuelvo.” Sin embargo, confiesa que ni bien se desocupa, lo primero que hace es llamar a la casa para avisar que está bien.
“¿Miedo? Sí, una vez en el año 1992 se estaba incendiando un depósito de mercadería en el centro de Avellaneda. Era una manzana entera, increíble. Cuatro compañeros y yo ascendimos al segundo piso por la escalera. Cuando llegamos al descanso, toda la manzana se vino abajo y quedamos atrapados en un hueco oscuro un montón de tiempo. Finalmente fuimos rescatados luego del derrumbe. Pero son cosas que pasan, para ser bombero tenés que salir de tu casa y darles muchos besos a tus familiares porque no sabes si volvés.”

Lo que tienen, lo que necesitan


La “Sociedad de Bomberos voluntarios y primeros auxilios de Avellaneda” se creó el 27 de noviembre de 1897. Está integrada por el Cuartel Central, ubicado en Ameghino 772; el Destacamento 1 en la Isla Maciel, situado en Montaña y 3 de Febrero; y el Destacamento 2 en Piñeyro, en Rivadavia y las vías.
Aproximadamente cien hombres y mujeres integran estos cuerpos. Ellos son protagonistas a cualquier hora del día de los incendios que se producen en los alrededores. Actualmente, en Argentina hay sólo 29 cuarteles destinados a Bomberos Voluntarios. Todos fueron alguna vez aspirantes, luego cadetes hasta llegar a bomberos. Cada tres años hay un ascenso. Cabo, Cabo Primero, Sargento, Sargento Primero, Mayor, Primero, Segundo y Tercer Oficia. Después, los más altos rangos al que puede aspirar un voluntario: Comandante y Comandante Mayor, pero no todos lo logran. La pretensión para ingresar a ser voluntario es una sola: ser menor de 40 años.
Los mantenimientos que requiere el lugar se subsidian con $10 mil que los socios brindan por mes, y con $30 mil por año que aporta el Estado. Cualquiera que haga donaciones puede ser socio. Doce de ellos integran la Comisión Directiva, encabezada por Luis Ángel Díaz, que toma todas las decisiones sobre qué equipamientos se compran, cuánta plata se destina para los coches, qué cuartelero se queda de turno, qué yerba comprar y qué canal de televisión poner.
Las autobombas están equipadas con todo lo necesario para el momento de accionar: mangueras, adaptadores, grupos electrógenos, tijeras neumáticas. La mayor preocupación de los voluntarios, por estos días, es conseguir un coche más, que cuesta 70 mil dólares, sin equipamiento. También precisan detectores de gases explosivos y visores infrarrojos, para marcarles la temperatura en el momento del accidente. Tienen mucho, pero siempre necesitan ayuda.
Para colaborar: http://www.bomberosavellaneda.com.ar/ ó 054-011-4201-2211/9491

27.9.09

TEA

Se sintió ahogado por tanta hermosura. Los músculos y pliegues de piel de su cara dibujaron el más perfecto retrato de felicidad. La vista se le tornó borrosa, parpadeó y sintió correr entre todas las gotas frías posadas en su mejilla una gota caliente. Extendió su mano, y vio caer una lágrima en ella, le resultaba incomprensible la idea de que esa pequeña, y simple en esencia, pizca de agua salada contenía esos sentimientos tan complejos en su absoluta simpleza. Hubiera querido guardarla.

Sigue Álvaro en http://ithurbide.blogspot.com/

20.9.09

Rockality


Una banda de amigos

La entrada decía que el recital empezaba a partir de las 11:30, pero los primeros acordes de Rockality se escucharon después de las 00:30. Se presentaron en Tabaco, un pequeño sótano en Estados Unidos y Paseo Colón. La gente llegó puntual, no había nadie que sobrara. “Estamos todos”, dijo uno de los amigos. Nicolás en el bajo, Juan Manuel en la guitarra, Marcelo Pini en la batería, Agustín Pane y Alejo Hernández con la trompeta, Santiago Berros con el saxo y Gonzalo Carrizo encargado de la guitarra y la voz, se formaron hace 3 años y son una de las tantas bandas que buscan insertarse en el largo camino del rock.
Abrieron con “Estrellas” y continuaron con “Heart and soul”, “Otra noche más” y “Digan whisky”. Luego de los saludos del cantante entonaron “Hermana Paranoia” y acompañados de los aplausos y gritos del pequeño y familiar público, la noche empezó a tomar color. La sexta canción fue “Más solo que nunca” y dio pie a un cover de Los Ramones: “I wont let it hoppen”. La gente coreó, bailó y gritó. Y como si fuera poco, tocaron un éxito de Charly García: “El fantasma de Canterville”.
Agradecimientos y un silencio repentino fueron los que anticiparon la canción de la noche: “Relojes”. Un grupito de chicos saltaba a escasos metros del escenario, algunos miraban, otros aplaudían y los restantes escuchaban atentos la letra. “Ya llegó”, “Jazz” y “Nieve” fueron casi las últimas. La noche se ponía cada vez más fría pero la banda intentó transmitir todo su calor.
Más y más agradecimientos. Más y más aplausos. Y la banda que no quería terminar y hacía tiempo hablando con la gente de abajo del escenario. Ofrecieron demos, primero a $2, después gratis. “Dale gente, los estamos regalando, pónganse las pilas”, decía Agustín. “La estadía” fue la anteúltima. Poco a poco se iba notando que el grupo ponía más énfasis y que se estaba soltando cada vez más. La canción final explotó: “3,2,1”. La gente volvió a gritar, se escuchó un sinfín de aplausos, la banda se sacó unas fotos y las puertas se abrieron.
Sí, admitan que les dio intriga saber cómo toca Rockality. El que los quiera escuchar puede entrar a www.purevolume.com/rockality y disfrutar 4 de las canciones que incluye su demo.


7.9.09

Hasta acá vine tranquilo, sabiendo esperar

Tumba La Tá junto a Contemporánea Argentina fueron los encargados de abrir la noche del último viernes de agosto en el Teatro de Flores. La entrada decía “Fiesta Latinoamericana” y era de muchos colores. Sonidos extraños hicieron que poco a poco el escaso público comenzara a bailar. Primero con timidez, luego desaforados.
Algo para dejar en el recuerdo fue ver bailar a una chica de saquito verde y vestido floreado. No cabe duda que fue la protagonista de la noche, que llamó la atención de todos los presentes y que supo gesticular su cara para darle miedo a los que estaban en “primera fila”.
Sacando ese llamativo e inolvidable episodio, el telón se cerró, la chica dejó de moverse satánicamente y se bajaron las luces. Comenzó a sonar música y la gente lentamente empezó a ocupar el centro del lugar. Los umbanda se hicieron presentes tiempo después y, como era de esperarse, lograron crear un ambiente llenó de sonrisas y saltos al compás de su música.
Entre cervezas, tragos, cigarrillos y algo más, se pasó la noche. Para sorpresa de todos, el lugar no se llenó, la gente no se amontonó y el público no se abalanzó hacia las tablas cuando apareció en escena La Mancha de Rolando con Vagabundear, del disco Espíritu.
Hacia el sur, Rock del minero y En la calle fueron las que sonaron después. La banda de rock nacida al Sur de Buenos Aires, más precisamente en Avellaneda, tocó varias canciones más: Buscar, Sincera, Chino, Cabrón y Alta suciedad. Su fin no era movilizar a toda la gente del Teatro, ni que los fans coreen sus canciones, ni que cuelguen banderas de los palcos. Eso quedó muy claro. Continuaron con Sequía, En la altura, Carolina, Arde la ciudad, Siempre esperando, Santa María y Mentalidad parroquial. El grupo disfrutó de la madrugada como nadie pudo hacerlo. Antes fue la última canción pero sonó igual que todas las demás. Si su idea era trasmitir paz, lo lograron, como siempre.



25.8.09

Eurelio y el Laberinto de Mantis


Eurelio y el Laberinto de Mantis
Buscar nuevamente en sus labios tu sabor
La banda que compartió escenario con El Bordo y Cielo Razzo hace muy poquito tiempo, se presentó el 18 de agosto en Terraza Teatro Bar, un boliche en uno de los tantos recovecos de Paseo La Plaza. Tocaron diez de sus temas en versión acústica y se sumaron a la lista dos más: uno de Charly García y otro de los Ramones. La gira recién empieza: estarán en San Miguel, Olivos y Caseros.

El recital empezó pasadas las 11 de la noche, cuando los músicos decidieron dejar los vasos de cerveza vacíos en la mesa y subirse al escenario. Esteban `Teby´ Schenfeld, guitarrista, y Lucas `Changuito´ Morelli, percusionista, fueron los primeros en aparecer creando un ambiente pacífico para todos los presentes con una introducción increíble. La noche nos iría sorprendiendo con una banda que supo distenderse presentando un formato de música diferente. Eurelio y el Laberinto de Mantis supo trasmitir cada mensaje de sus letras y la melodía de su música.
David y Goliat fue la primera canción que le dio la bienvenida a los demás integrantes: Carlos Setaro (voz), Alejandro Demichelis (bajo) y Segio Graziadei (batería). Luego sonaron De perros y gatos y Nunca más. Junto a los movimientos incesables del cantante tocando su pelo, crearon una versión acústica de Cerca de la revolución, de Charly García.
Después de la ovación del pequeño público, tocaron Espejo y Por un minuto. “¿Un agua puede ser?”, pide el cantante antes de empezar a cantar el próximo homenaje: I believe in miracles, de los Ramones. Esta versión generó más aplausos que las anteriores, será porque los músicos habrán podido crear una excelente versión o simplemente debido a que sus seguidores sienten que la banda está dando pasos agigantados.
Preso y Rayuela fueron las siguientes canciones. Ya se veía que la presentación estaba por terminar: las meseras del bar empezaron a entregar las respectivas cuentas de cada mesa y las botellas de cerveza se comenzaron a vaciar con rapidez. Ojos vendados fue la última. El público se desesperó y empezó a pedir “una más”, pero el grupo no hizo caso al petitorio y las luces se prendieron. El mini recital terminó a las 12:01. Ya era otro día para llegar a casa y escuchar “Caleidoscopio”, el CD de Eurelio y el Laberinto de Mantis. O sino comprar una entrada para el 4/09 en Tronko´s Pub (San Miguel), el 5/09 en Bordó Bar (Olivos) o el 11/09 en Askabar (Caseros).


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12.8.09

Entrevista a Javier Fernández Farjat


Entrevista a Javier Fernández Farjat
“Después de ir a ver a los Rolling me compré una guitarra y empecé a estudiar”

La voz de El Jaguar Rock vive en San Antonio de Padua junto a sus padres Alberto y Julia.
Él es el menor de los seis hermanos. Se recibió de Técnico en Sonido y Grabación en la Escuela de Música de Buenos Aires. El Jaguar Rock ya tiene dos discos: Dejando Rastros y A Voluntad. La banda se formó en 1998 junto a dos de sus amigos, pero al poco tiempo se disolvió. “Finalmente me uní con Leo, el tecladista, Bebo, el guitarrista y Matías, el bajista. Durante todos estos años somos los mismos, salvo por los bateristas que fueron rotando por distintas ambiciones personales”, cuenta Javier.
¿Notás algún cambio?
Al principio éramos chicos y nos gustaba mucho el Rock & Roll. Hacíamos covers y ya teníamos algunos temas propios. A medida que fueron pasando los años se notaba el crecimiento personal y la suma de influencias dentro de la banda.
¿Cómo funciona el grupo?
En cuanto uno encuentra un nuevo camino se lo muestra a otro. Así funciona. Nos fuimos autoalimentado de ritmos, estilos y grandes referentes. Creo que hoy encontramos un sonido propio del cual nos sentimos muy cómodos de tocar.
¿Hay buena relación entre los integrantes?
Somos grandes amigos, durante estos años compartimos ensayos, reuniones, salidas, giras y vacaciones. Pasamos mucho tiempo juntos y nos llevamos muy bien por suerte.

¿Cuál es la canción que más te gusta?
Todo depende de mi estado de ánimo, pero disfruto mucho tocar Brisa o Divagando, del ultimo disco, y Locura Irreal, del primero.
¿A qué edad te decidiste por la música?
Arranque de muy chico sentándome en un viejo teclado de casa y sacando canciones que escuchaban mis hermanos. A los 10 años estuve en el coro del colegio; a los 12, después de ir a ver a los Rolling Stones, me compré una guitarra y empecé a estudiar. Así fue como comenzó mi viaje de ida.
¿Qué expectativas tenés?
Poder vivir de la música. Eso es por lo que tanto peleo. Me encantaría poder cantar frente a miles de personas una canción, y sentir esa energía de ida y vuelta que supongo se sentirá.
¿Estudiás?
Sí, estudio canto hace 9 años. También empecé piano y hace 2 años que sigo practicando con un vecino amigo. Tuve un intento fallido con el violín, pero en algún momento quiero retomar.
¿Cómo encarás la vida?
Acelero las obligaciones para poder encarar y disfrutar los sueños. Intento disfrutar bastante, pero asumo ciertas responsabilidades.
¿Cuándo es la próxima presentación?
El 14 de agosto vamos a tocar en el festival “Ciclo Alterno”, en Mystique (Colectora Gaona 5072, Acceso Oeste Km. 35). Tenemos pensado tocar algunas versiones distintas que ya estuvimos probando en la sala.
¿Cómo definís a la banda?
Somos un grupo de rock, con mucha energía para entregar y que disfruta mucho lo que hace.
¿Algún nuevo proyecto en mente?
Junto a Bebo (Guitarrista Jaguar) estamos por abrir un estudio de grabación. Ese es un nuevo proyecto que nos tiene muy entusiasmados, creo que nos va a dar más experiencia, amistades y otros lazos más amplios con la música y sus ramas.

10.8.09

Una noche variada para todos los gustos


Una noche variada para todos los gustos


A pesar del frío, la gente calentó el Estadio Auxiliar Malvinas Argentinas el sábado 1 de Agosto. Eurelio y el Laberinto de Mantis; Un Segundo es demasiado; El Bordo y Cielo Razzo fueron las bandas que lograron llenar el lugar desde las 6 de la tarde. El público alentó con gritos, banderas y globos durante todo el recital y la pasión se llegó a sentir en todo momento.
Un Segundo es demasiado trajo su propia hinchada. Fanáticos a caballito gritaban eufóricos los cantos al compás de la música. Gustavo, el cantante, transmitió su energía bailando y saltando en todas sus canciones. Tuvo una actitud admirable: logró hacer desaparecer ese espacio físico que impide juntar el escenario con la hinchada, tomando todo lo que los fans le arrojaban y encargándose de exhibirlo.
Antes de que el reloj marque las 9, El Bordo inició su show con El grito para luego seguir con Silbando una ilusión. Pese al mal sonido de la guitarra del cantante, el recital continuó con A donde voy y Me da igual. Un poco de agua, un arreglo de la guitarra y los fanáticos coreando “nos vamos al Luna Park”, dio el pie para entonar las estrofas de Noche extraña y De tanto en tanto.
Luego de algunos comentarios del cantante acerca del cambio de la fecha por culpa de la famosa Gripe A y de un montón de aplausos, sonó el famoso “tanguito”: Jazz barrial. El octavo tema fue Te devoran y le siguió El día no me avisó. Luego de unos segundos de respiro, empezó la canción de la noche que logró dividir el campo en dos para dar lugar a la gigante bandera, siempre presente, de La banda. El único invitado fue Juancito de JPA quien adornó con su charango el tema Tesoro.
Volando, El regreso, Quiero ver, Soñando despierto y A mi favor también estuvieron presentes. Para sorpresa de todos, Los perdidos no fue la última canción. Los integrantes de la banda se vieron obligados a tocar un tema más: En la vereda de enfrente. Y así terminó. Pese a los aplausos, gritos y cánticos, El Bordo saludó y se perdió por las cortinas negras del escenario.
Cielo Razzo se hizo esperar. Mientras tanto, los seguidores aparecieron con globos envueltos en una bandera. Los soltaron a las 10:40 cuando la banda arrancó su momento con temas de “Grietas”, el último CD. Belicosis y Resto fueron las primeras canciones. Optaron por empezar con algo tranquilo para dar pie a Huracán. Poco a poco fueron subiendo la temperatura de la noche. El estadio se llenó, los globos se pincharon y este recital variado llegó a su fin.


3.8.09

La Covacha -Quilmes-

Como siempre, un festejo a todo trapo

Pasadas las once de la noche, el viernes 24 se despedía con la primera canción de El Jaguar Rock, en el Club Tucumán, ubicado a pocas cuadras de la estación de Quilmes. Se fue llenando muy de a poco.
El Club estaba oculto pero todos sabían que camino tomar: una puerta angosta y una escalera que se dirigía directo al escenario. Todos siguieron el mismo camino. No faltó nada: las típicas banderas de “Por el mismo camino” y “Ni olvido ni perdón” estuvieron presentes como siempre.
Pese a las malas condiciones del clima, los fanáticos viajaron de todos lados para estar en el festejo de los 16 años de La Covacha y de las últimas imágenes de su DVD en vivo. Humildad, compañerismo y energía fueron parte del regalo que El Jaguar Rock y La Covacha intentaron transmitir a la gente.
Los `covacheros´ alentaron y aplaudieron durante todas las canciones que sonaron de El Jaguar. La banda ofreció 50 demos gratis con el fin de hacerse conocidos, crecer y prosperar. Entre cervezas y fernets, se hizo casi la 1 de la mañana y empezó la fiesta covachera. Para sorpresa de todos, `Salva´ pisó el escenario con un cambio de look: apareció pelado. Corre corre, Sin más, Sacudirán, Me juego la cabeza y Milagro fueron las canciones principales en donde el público no paró de saltar.
El Club y el sonido no ayudaron, pero La Covacha hizo lo imposible para que todos los invitados la pasen mejor que nunca. Como es de esperar, lo lograron. Todos sus recitales terminan convirtiéndose en fiestas del corazón.
Frenesí definitivamente fue la canción de la noche. Todos los presentes se abalanzaron hacia el escenario y a partir de ahí nadie se movió. No importaba la hora, el lugar ni el frío. Como siempre, los fanáticos concluyeron su noche verdaderamente unidos, asombrando a los de afuera, logrando dejarlos boquiabiertos, sin palabras. Fin.

http://www.tiempoderock.com.ar/web/index.php?option=com_content&task=view&id=555&Itemid=1

31.7.09

Vieja Cepa - Niceto Club-


Dame la mano, cerrá los ojos, vení conmigo

Monos en Bolas abrió el telón de Niceto Club el jueves 23. Pese a las bajas temperaturas, el lugar poco a poco se fue llenando. Gallego, el cantante, no pasó de poner toda su energía para que la gente entre en calor y se prepare para la presentación oficial de “Aventureros del Cemento”, el nuevo disco de Vieja Cepa, la banda mendocina de rock.
El recital no empezó como cualquier otro. En la pantalla gigante apareció un video hecho con enormes toques de humor que mostraba a los integrantes de la banda interpretando a diferentes superhéroes en un supuesto programa televisivo.
Marionetas de la noche fue el primer tema que, junto a un par de globos y saltos de los fanáticos, abrió la noche. Ya con más tranquilidad y menos ansiedad de los ceperos, tocaron Héroes de papel, Vivo el hoy y Saltando al vacío. Para sorpresa de todos, Mal pegado se escuchó con la increíble compañía de Miguelius, haciendo Beat Box (percusión con la boca), y asociándose con la batería dándole un interesante y original matiz.
Continuaron la presentación con De pena y dolor, creando una respuesta del público enérgica. Siguieron con Vuelvo al nido y Aventurero del cemento para darle paso al próximo tema (El gran romántico) que, junto a `Chaco´ García, el baterista de Chancho va, una banda mendocina, lograron crear una gran versión. Cabe destacar la importancia que le da la banda a la percusión presente de diferentes modos y en gran diversidad durante todo el show.
Luego de un breve receso para que los espectadores tomen un respiro después de la asombrosa presentación que hicieron con el `Chaco´, sonaron en versión acústica Espuma de mar y Entre mis copas, junto a un nuevo invitado: Changuito Farías Gómez, el percusionista de Los Piojos.
Átame aferró al público a las bayas y deslumbró con la presencia de Tavo Kupinski de “Los Piojos” . Continuaron con “Veo veo”, el tema mas sensible, con el invitado mas emotivo de la noche, el Chipi de Acero despidiendo a la familia de “ceperos” y haciéndole honor a la firme llamada del publico a unirse a la banda, entre cantitos y abrazos el Chipi Sanchez Carillo hizo sonar ese bajo indestructible para no olvidar el eco de esas cuerdas trepadoras.
“Todos van” y empezaba a anunciarse el final, apareciendo Maikel de “Kapanga” nuevamente desarticulando las guitarras y el increíble Ale sacando chispas de los platillos y que sin dudas se había ganado el mejor papel en el video de presentación.
No podía faltar “Buscando entre las cosas algo mas” y el amague en el cierre del show con “Baldomero y Varela” con el Gallego, de Monos en bolas.
Interesante propuesta dejó la primera aventura "oficial", haciendo desvanecer el desfachatado frío de una noche tan importante.

1.7.09

Entrevista a `Pety´ de Ridimm


Entrevista a `Pety´ de Ridimm
“Suena todo el tiempo reggae en mi casa, el equipo de audio ya no aguanta más”
El cantante y líder de Ridimm, el grupo de Reggae, asegura estar feliz con lo que hace. La banda está preparando sus shows para presentarse el viernes 3 de julio en Chill Out (Ituzaingó) y, al día siguiente en Club Libertad, en el barrio de Berazategui.

Pety tiene 40 años y una hija de 6 que se llama Lara, que canta y baila con él todos los días. Es fanática de los Skatalites, Augustus Pablo, Hugh Mundell, Dancing Mood y las películas de Pixar. Vive en Villa Pueyrredón y cuenta que desde el momento en que se fue a vivir solo “la música no para de sonar”.
Además de su amor incondicional por su única hija, afirma que ama la música desde los 16: “Respiro reggae, me levanto y antes de poner la pava para el mate ya musicalizo la mañana. Suena todo el tiempo reggae en mi casa, el equipo de audio ya no aguanta más”.

¿Cómo te preparás para los próximos shows?
Muy bien, hay una energía constante en la banda. Para cada show preparamos una lista distinta de temas, que abarcan canciones de nuestros cuatro discos, más covers clásicos jamaiquinos que nos gusta tocar en los ensayos.
¿Hay alguna sorpresa?
Siempre hay sorpresas en nuestros shows. Tiene que ver con esas listas de temas que armamos.
¿Algún proyecto nuevo en mente?
Hay muchos temas nuevos que estamos preparando para nuestro próximo disco. Nuevo video, nuevas giras, de todo un poco.
¿Cuándo sale un nuevo disco?
El 10 de julio entramos a estudios para grabar.
¿Estás ansioso?
Hasta el momento logramos sacar un disco nuevo cada dos años. Hay una propuesta de una discográfica, esperemos que salga todo bien.
¿Notás algún cambio en la banda después de sus 13 años de trayectoria?
Hay un crecimiento en lo musical y en lo humano, que es súper importante también. La esencia sigue siendo la misma que desde nuestro comienzo allá en el ´96, solo que estamos más viejos.
¿Cómo es tu relación con los demás integrantes de la banda?
Somos amigos, hermanos, compañeros de ruta. Todos son excelentes personas y apuestan a este proyecto como algo propio. Nos llevamos muy bien.
¿Cuál es la canción que más te gusta?
"Un camino positivo" que está en nuestro primer CD.
¿Qué es lo que más deseas?
Deseo que haya amor, todo el tiempo. El amor es lo mejor que hay.
¿Qué le dirías a toda la gente que los sigue?
Les daría un GRACIAS enorme. Por el aguante, por el respeto, por el amor que nos brindan en cada show y en cada momento.

19.6.09

Entrevista a Juan Subirá


Entrevista a Juan Subirá
“No me separé de Bersuit Vergarabat”
El tecladista de la banda de rock liderada por Gustavo Cordera presenta “Fisura expuesta”, su primer disco como solista. Desmiente su separación de La Bersuit y, además, cuenta la felicidad que le trajo su nuevo proyecto y lo cómodo que se siente trabajando junto a Federico Lima, miembro de la banda Miss Wichita.

Hace 38 años nació en Lanús y en la actualidad vive con su pareja y sus dos hijos. Juan Subirá, tecladista de Bersuit Vergarabat, presenta Fisura expuesta, su primer proyecto como solista. Andrés Calamaro, Gustavo Cordera y Palo Pandolfo son algunos de los intérpretes que lo acompañan en las trece canciones que tiene el disco.
Subirá se presentó el 10 y el 17 de junio, a las 20:30 horas, en la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), junto a Federico Lima, alias `Socio´, ex cantante de Loop Lazacano y actual miembro de Miss Wichita. Para los que no pudieron ir, el 24 de este mes tienen una última oportunidad de presenciar la despedida del ciclo “Sonidos Rioplatenses”, a la misma hora y en el mismo lugar. “La verdad es que el teatro está muy lindo y suena bien. Quizá es un poco osado hacer un ciclo pero opté por asumir ese riesgo. A parte `Fede´ es un artista genial”, cuenta el cantautor.

¿Cómo te sentís cumpliendo el rol de solista?
La verdad que no me siento solo pese a estar encarando un proyecto solista. Actualmente estoy trabajando con un grupo de muchachos muy copados y muy buenos músicos. Ojalá se convierta en un proyecto sólido todo esto.
¿Qué pasó con Bersuit Vergarabat?
No pasó nada. No me separé de Bersuit Vergarabat. Los que dijeron eso, se equivocaron. Salvo que yo no me haya enterado.
“Fisura expuesta”, tu primer álbum solista. ¿Podés describirlo?
Es un disco de contenido pesado, con temas de carácter muy obscuro y con un poco de espíritu tanguero.
Pero, ¿es rock?
Sí, aún así suena a rock y creo que es un buen nombre por que resume bien la onda del disco.
¿Cómo viviste la grabación?
Muy relajado y tranquilo por suerte. Tanto los instrumentistas como los cantantes hicieron su aporte estético con mucho cariño y lograron enriquecer cada canción.
¿Quedó algún tema afuera?
Sí, “Berretín de Cantor”. Es una milonga que grabó mi gran amigo Ariel Prat. Lamenté mucho sacarla pero me pareció lo mejor.
¿Cómo encarás tu vida de ahora en más?
Desde que tuve a mis hijos, mi vida cambió. No me quejo, disfruté tremendamente aquellos tiempos y ahora disfruto el momento actual con los nuevos sabores que me regaló la vida. Intento pasarla bien y hacer lo que me gusta. Dedicarme a la música, a leer y a viajar. De ahora en adelante: ¡Ánimo para vivir, algo para vivir!

9.6.09

Del secundario al escenario

Desde Sui Generis hasta otros grupos que todavía no lograron llegar a ser famosos
Del secundario al escenario
Un recorrido por la historia de bandas argentinas de rock que se formaron durante el colegio secundario. Su trayectoria a lo largo de los años, con testimonios de los propios músicos sobre su desempeño y crecimiento.

A partir de los años ´70 los colegios secundarios se transforman en la cuna de distintos grupos de rock integrados por los estudiantes. Muchos se disuelven antes de conseguir prosperar en el ámbito musical, pero otros lo siguen intentando, y algunos, hasta han logrado pisar los escenarios más reconocidos del país.

“Es larga la carretera cuando uno mira atrás”
El caso más conocido es el de Sui Generis (del latín: único en su especie), la banda que se formó en 1969 en el colegio Dámaso Centeno, en el barrio de Caballito. Mientras cursaban sus estudios secundarios, Charly García, Carlos Alberto “Nito” Mestre, Carlos Piegari, Alberto Rodríguez, Juan Carlos Bellia y Alejandro Correa formaron el grupo que, años más tarde, terminaría siendo un dúo.
En su primera exposición ante el público sólo se presentaron García y Mestre. “Pensamos que era el final de un sueño, pero estábamos obligados a subir al escenario. Entonces juntamos coraje y salimos, él con la guitarra criolla y yo con mi flautita. Estaba muerto de miedo, pero Charly me daba ánimo. No sé cómo, pero a la gente le encantó”, aseguró Nito al finalizar el recital.
Sui Generis decide separarse y se despide un día de primavera de 1975 con un show en el estadio Luna Park, al cual asistieron 30 mil personas. Luego se grabaron los álbumes “Adiós Sui Géneris I, II y III”.
El dúo reapareció en el Estadio de Boca Juniors el 7 de diciembre de 2000 y sorprendió al público tocando más de 40 temas y compartiendo el escenario junto a Fito Páez, León Gieco, Mercedes Sosa y Pedro Aznar. Un mes después se presentaron en Parque Sarmiento y 150 mil personas estuvieron presentes.
"Me gustaría que Sui Generis volviera pero sólo si Charly se pone bien. No me gusta hablar mal de él porque lo quiero muchísimo pero todo el mundo sabe que no está pasando un buen momento", señaló Nito Mestre en una entrevista para Clarín.

“Es que sin vos a mi canción le falta el alma”
El Bordo surge de un grupo de egresados del colegio Carlos Pellegrini, en el barrio porteño de Caballito. En 1998 tocaron por primera vez en un cumpleaños y, Alejandro Kurz, encargado de la voz y la guitarra, Pablo Spivak del bajo, Miguel Soifer, de la percusión y Mariano Botti, el manager, ya formaban parte de la banda. Su nombre nace gracias a un amigo de los chicos, el cumpleañero, que puso en sus invitaciones que iba a tocar “El Bordo”, haciendo referencia al vino “Bordolino”.
A fin de año se subieron al escenario de La Colorada, un bar de Caballito. Al año siguiente se incorporó Leo Kohon en la armónica y, junto a él, realizaron su primera gira por la Costa Atlántica. Meses después, concretaron la grabación del primer demo: "Paso a paso". En el 2002, luego de integrar a Ezequiel Puga, encargado de la percusión, llegó el primer disco: "Carnaval de las heridas".
Iniciaron el 2004 con la suma al equipo de Diego, el hermano del cantante y con un nuevo disco, que según algunos fanáticos es el mejor: "Un grito en el viento”. Al poco tiempo lanzaron "En la vereda de enfrente” con el mismo éxito y, al mismo tiempo, se une a la banda Pablo Fortuna, actual saxofonista. El 7 de octubre de 2006 cumplieron su primer sueño: llenaron el estadio Obras con el fin de presentar su tercer disco. La banda, conformada por músicos de entre 22 y 25 años, se caracteriza por hacer de sus shows, encuentros inolvidables, en los que no hace falta conocer las canciones para disfrutar, sino escuchar la dulce melodía que logran entonar y unirse a la buena onda que le ponen recital tras recital.
Ezequiel Puga dejó la banda y al poco tiempo salió “Yacanto”, el CD más actual, que trajo consigo su presentación en el Estadio Auxiliar de Ferro. Y llegaron los 10 años en el Estadio Auxiliar de Argentinos Juniors, con muchísimos invitados y una cantidad de fans impresionante. Sumado a la fuerte carga que poseen sus letras sobre la situación social del país, es considerada una de las bandas con mayor crecimiento y repercusión en los últimos años. Definitivamente, El Bordo está dando pasos descomunales y está logrando meterse en la escena grande del rock nacional. Sin embargo, los integrantes mantienen el mismo perfil bajo que cuando empezaron. “Es importante mantener los pies sobre la tierra siempre. Los queremos mucho y agradecemos a cada uno de los que hacen posible nuestro sueño día a día”, dice `Migue´.

“Dibujando en la pared la estrategia de la vida”
Vieja Cepa surge en 1994 en la ciudad de General Alvear, ubicada al sureste de la provincia de Mendoza. Compañeros de la Escuela Técnica 4-113 empezaron a experimentar sus primeras melodías en “La cueva”, la sala de ensayo. Con 17 años, Alejandro Iturbe como baterista, Roberto Carrillo, como bajista y Armando Álvarez en la guitarra le dieron vida a Resistencia, la banda que diez años después cambió de nombre refiriéndose a su provincia de origen: Vieja por los años y Cepa por la planta de la vid que afronta muchas condiciones climáticas.
Meses más tarde se incorporaron Mauro Salinas, quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Gabriel Iturbe, quien sería la futura voz del grupo. A finales de 2001, el baterista reunió al grupo con la idea de grabar un demo, y así lo hicieron. Se llamó “De eso se trata” y salió a principios de 2002. Para sorpresa de todos los integrantes, el CD trajo muchas respuestas de la gente, de tal forma que el material pasó por rincones inesperados, llegando de mano en mano por amigos y seguidores a distintas ciudades de Mendoza y a las provincias cercanas.
En diciembre del mismo año el grupo decidió concebir su primer disco el cual llamaron “Que no te gane el olvido” queriendo demostrar que más allá de todo, el olvido no es la victoria para nadie. A mediados de 2004, la banda se trasladó al barrio de Floresta, Capital Federal, y compusieron “Todos van”. Al poco tiempo salió a la venta su último CD: “Aventureros del Cemento”.
“La vida se afronta día a día viviendo cada momento como si fuera el último. Nosotros somos trabajadores de la música, nunca pensamos en la fama si no en que cada vez que salgamos a un escenario dejemos todo. El éxito es una consecuencia de los actos de una banda de rock pero creo que se seguiría con el mismo planteo que hasta hoy: hacer música y disfrutar tocándola”, expresa el baterista.

“No da para más”
Un ejemplo de una banda under es Parapipou, que se creó cuando Leandro Ledesma, con la batería, y Julián Chacón, con el bajo, estaban de vacaciones en Necochea y tenían ganas de formar un conjunto musical. Luego de muchas charlas, volvieron a Buenos Aires y convocaron a Sebastián Poti, uno de sus compañeros del colegio Dámaso Centeno, del barrio de Caballito, para que se encargara de la guitarra, a Mauro Delbón como cantante y a su hermano Rodrigo a cargo del charango y del clarinete.
En el 2007, su último año de secundario, vivieron entre recitales y presentaciones. Luego se sumó Leandro Darqui quien estaría a cargo de una segunda guitarra, y Matías Escapelleti, del saxo. “Conseguimos una sala que alquilábamos por mes con otra banda. Una de las mejores cosas que nos pasaron. Estaba hecha pedazos pero tenía una magia impresionante, no sé si buena o mala”, cuenta el bajista.
Poti cuenta que les cuesta mucho conectarse con gente de otros ámbitos, “que una persona que no te conoce escuche tu música, le guste y te vaya a ver, es todo un gran procedimiento”. La primera presentación en público fue el 29 de junio de 2007, en un bar de Palermo, junto con La Gran Maula. A partir de ahí, comenzaron a tocar en diversos lugares y, en la actualidad, continúan produciendo canciones con el fin de crecer y llegar a cumplir el sueño de ser famosos.

8.6.09

Entrevista a Gustavo Noriega


Entrevista a Gustavo Noriega
“Lo último que quisiera en mi vida es ser Roberto Pettinato”
El panelista de “Duro de Almorzar” es multifacético: columnista en Canal 13, conduce “El Amante TV” en Canal (á), es crítico cinematográfico, participa en “La Cornisa, el programa de Luis Majul de La Red, escribe en Crítica de la Argentina sobre fútbol y televisión, dirige la revista de cine “El Amante” y, hace 18 años, tiene una escuela de cine en Lavalle y Ayacucho, donde es director y docente.

Su sueño es vivir en Londres. Es escorpiano, licenciado en Ciencias Biológicas, crítico de cine y, desde hace cinco años, panelista de televisión. Tiene 52 años, un hijo de 15, dos hermanas y un hermano que murió de cáncer de pulmón. Dice que tiene fobia social, que no sabe manejar y se jacta de su buen carácter. Pero es muy holgazán: “Siempre dejo para mañana lo que puedo hacer hoy.” Se separó de la madre de su hijo Francisco en el ´99 y ahora está casado con Mariela, una acuariana de 37 años, “que maneja y me maneja”. Gustavo Noriega vive en Boedo junto a su esposa. Es ella quien se encarga de administrar “El Amante/Escuela” y la revista mensual que “sobrevive hace 18 años”.
Ahora está filmando la tercera temporada de “El Amante TV”, que saldrá al aire en julio por Canal (á). Se trata de programas de media hora en donde está presente la mayor cantidad de redactores posibles de la revista. La temporada tiene trece capítulos y cada uno se basa en una película distinta. “Somos tres amigos que nos juntamos en una casa, pedimos pizza y comentamos sobre las imágenes”, cuenta Noriega.
El panelista de Duro de Almorzar egresó en 1982 de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Cuenta que le gustaba mucho estudiar las materias, y cuando se recibió empezó a trabajar en procesamientos de censos y encuestas. “Siete años más tarde, entré al INDEC y después de trabajar allí por mucho tiempo, tuve dos opciones: seguir en ese lugar o integrar un programa de televisión.” Renunció al INDEC en 2004 y ese año tuvo su primera exposición pública en Indomables.


¿Cómo fue estar en un estudio de televisión por primera vez?
Fue shockeante. Me habían dicho que no iba a estar todos los días en el programa, sólo dos veces por semana. Yo estaba tranquilo. Volví un domingo de vacaciones y ese día me llamó Diego Gvirtz, el productor, para decirme que vaya al día siguiente al estudio aunque no salga al aire, sólo para ponerme canchero. Y fui. Llegué una hora antes y alguien me preguntó si tenía algo para decir sobre el suicidio de la mujer de Pipo Cipolatti. Les dije que sí.

¿Y qué pasó?
Me pidieron que me ponga un traje y me mandaron a un camarín. Golpeé la puerta y me abrieron Guillermo Pardini y el Chavo Fucks. Yo no entendía nada. En el tercer bloque me agarraron y me pusieron al aire. Me acuerdo que lo primero que hice fue criticar a Jorge Rial.

¿Tuvo alguna repercusión tu comentario?
Salí del canal, me tomé un taxi y llegué a mi casa. Mi mujer me abrió la puerta y, sin saludarme, me dijo: “Rial estuvo hablando mal de vos en su programa”. Un buen comienzo.


La otra cara de Gustavo Noriega


¿Cómo manejás tu fobia social con la exposición pública permanente?
Hay una cosa rara de mi personalidad. La exposición pública no me afecta. Cuando tenía 24 años daba clases, me encantaba. Tenía a treinta personas enfrente y era histriónico, hacía chistes. Pero era muy tímido en el cara a cara, enfermizamente tímido. Había cosas que no podía hacer y una de esas era hablar con alguien que no conozco o conozco poco.

¿Cuándo te diste cuenta que re resultaba difícil interactuar con los demás?
Cuando tenía 19 años. Trabajaba en una librería de empleado. Mi jefe me pedía que llamara a una editorial y no le podía decir que no. Entonces, hacía como que llamaba y después le decía que no me podía comunicar. También me daba mucha vergüenza ir a cortarme el pelo, no iba nunca. La relación con el peluquero me parecía demasiado íntima.

Entonces si no ibas a la peluquería, tenías el pelo larguísimo. ¿Cómo hacías?
Me cortaba el pelo dos veces por año. El día que decidía ir al peluquero pasaba por las puertas de las peluquerías y seguía de largo. En una me parecía que había mucha gente, en otra, poca.
Pese a su timidez, el panelista no se priva de nada y, mientras responde las preguntas, desmenuza una pechuga de pollo con las manos. Para comer la ensalada sólo usa el tenedor pero si se le está por caer algún pedazo de lechuga, el dedo es la mejor ayuda.


¿Duro de Domar o Duro de Almorzar?


¿Qué opinás de Fabio Alberti?
La relación con Fabio es muy buena y, la verdad, es todo lo contrario de Roberto Pettinato. Fabio es un tipo súper trabajador: es el primero que llega al canal, trabaja tiempo extra, prepara todo y lo más importante es que está con nosotros al mismo nivel. Roberto es muy estrella, tiene algo mágico, en algún sentido es mucho más atractivo, pero te cansa.
¿Te gustaría ser Roberto Pettinato?
Lo último que quisiera ser en mi vida es ser Roberto Pettinato. Veo que tiene un talento superior y que está en otra categoría, pero llevar adelante la vida de `Petti´ debe ser terrible: es la persona más depresiva que conocí en mi vida.

¿Encontrás alguna diferencia entre el programa de antes y el actual?
Lo más grave es el cambio de horario. No sabemos hacer un programa para la gente que está al mediodía en su casa. Los que nos veían antes, ahora no tienen tiempo de verlo. Sinceramente no conozco a nadie que nos mire.

¿Te gusta “Un mundo perfecto”, el nuevo programa de Pettinato?
Siempre dije que lo que más le gusta a `Petti´ no es lo mejor que hace. Él es muy bueno interactuando con otros y cuando estaba con nosotros, le dábamos pie todo el tiempo. Ahora que está solo piensa que sus monólogos son geniales y a mí no me gustan.

¿Estás contento con lo que sos?
Sí. En general, lo que quiero es que el tiempo se detenga y quede todo así. Trabajo en un programa que me divierte. Hago radio con Luis Majul: me llama y hablo de cine. Escribo sobre fútbol y televisión en Crítica de la Argentina. Sólo me gustaría hacer un poco más de radio o tener un programa propio. ¿Es mucho pedir?